Tres miembros de una banda criminal de la ciudad de Rosario ligada al narcomenudeo fueron condenados hoy a prisión perpetua por diez casos de homicidios, al finalizar un juicio oral en el que se juzgaron crímenes ocurridos entre 2016 y 2018 en el marco de una disputa armada contra otra organización delictiva, informaron fuentes judiciales.

Los condenados son un efímero exjefe de la barrabrava de Newell’s Old Boys, Emiliano “Jija” Avejera (28); Enrique Adrián “Cable” Solís (36); y José Damián Pucheta (23), para quienes los fiscales Alejandro Ferlazzo, Luis Schiappa Pietra y Ademar Bianchini habían pedido esas penas al iniciarse el proceso oral, en marzo pasado.

Al dar a conocer hoy su veredicto, el tribunal integrado por los jueces Rafael Coria, Nicolás Foppiani y Patricia Bilotta condenó a prisión perpetua a los tres acusados, miembros de la banda criminal que lideró el exjefe de la barra de Newell’s, Roberto “Pimpi” Camino, hasta su asesinato en 2010.

Los crímenes que los fiscales les achacaron a Avejera, Solís y Pucheta tuvieron como escenario una disputa armada entre la banda liderada por la familia Camino en dos barrios del sur de Rosario, con la conducida por la familias Funes y Ungaro, también ligadas al universo delictivo local y con sus cabecillas detenidos.

Solís fue condenado por cuatro homicidios consumados y otros cuatro en grado de tentativas, además de ser considerado por el tribunal como partícipe secundario de un noveno asesinato.

Uno de esos crímenes fue el de Ulises Funes ocurrido el 7 de enero de 2018, y de haber baleado al padre de éste joven, Jorge “Gordo” Funes, el 1 de enero del mismo año.

Avejera fue condenado como autor del homicidio de Jonathan Funes, asesinado el 5 de febrero de 2018 en su auto luego de haber visitado a dos hermanos que están presos en la cárcel santafesina de Piñero.

Al iniciarse el juicio, “Jija” Avejera firmó un procedimiento abreviado por el cual fue condenado a 11 años de prisión como autor intelectual del crimen de Lisandro Fleitas, asesinado por “error” el 10 de noviembre de 2016 al ser confundido con otro miembro de la familia Funes, Lautaro, que era el destinatario del ataque.

En tanto, el 1 de enero de 2018, tras la tentativa de homicidio del “Gordo” Funes, Solís y José Damián Pucheta se presentaron dos horas más tarde en Abanderado Grandoli al 3600 de Rosario, donde una familia celebraba la llegada de Año Nuevo con una cena en la vereda.

El tribunal entendió que Solís y Pucheta fueron quienes dispararon desde un Chevrolet Corsa y causaron la muerte del futbolista Luis Hernán Tourn y su novia, Sofía Barreto, y heridas en otras tres víctimas.

Tras la sentencia, el fiscal Ferlazzo recordó en rueda de prensa que los asesinatos ventilados durante el juicio fueron “una serie de ataques generados entre 2016 y principios de 2018 entre bandas organizadas, que tuvo a la sociedad de Rosario expectante porque fueron muy agresivos”.

Su colega Bianchini agregó que los crímenes “se dieron en un marco muy complejo, porque estos hechos han traído una gran zozobra a la sociedad”. (Télam)