Cuatro personas fueron condenadas hoy, en un juicio oral, a la pena de prisión perpetua por haber asesinado a un hombre a tiros y cuchillazos y haber calcinado su cuerpo cuando aun estaba con vida, en venganza por los crímenes de otros dos jóvenes ocurridos momentos antes, en lo que se denominó "La Masacre del barrio El Martillo" en Mar del Plata, en mayo de 2017.

Se trata de María Belén Palavecino, Mariano Lescano, Angel Chávez y Alexis Juárez, quienes fueron condenados por el Tribunal Oral en lo Criminal 3 (TOC 3) como coautores del delito de "homicidio doblemente agravado por ensañamiento y por el concurso premeditado de dos o más personas" en perjuicio de Nelson Alderete (25), quien fue mutilado, quemado vivo y arrojado en la vía pública, donde fue comido por perros.

En tanto, en el mismo fallo fue absuelto por el beneficio de la duda el quinto acusado que llegó a juicio, llamado Javier Falcato.

La sentencia, que coincidió con lo que había solicitado el fiscal Fernando Berlingeri, fue dada a conocer en el sexto piso de los Tribunales marplatenses con una fuerte presencia policial, y tras su lectura, familiares de los condenados repudiaron el veredicto y arrojaron botellas y bolsas de residuos contra los efectivos.

En su fallo, los jueces Juan Manuel Sueyro, Fabián Riquert y Silvina Darmandrail consideraron que los condenados "sacaron quemado y mutilado (a Alderete), volvieron a prenderlo fuego y dejaron que se lo comieran los perros".

Por otra parte, los integrantes del tribunal dispusieron la absolución de Falcato, porque consideraron que no pudo probarse su intervención en el hecho ocurrido durante la noche del 7 de mayo de 2017 y la madrugada del día siguiente en El Martillo, en la zona oeste de la ciudad.

Para los jueces, quedó demostrado que el homicidio de Alderete se produjo en "venganza" para las muertes de Brian Falcato (17) y Francisco Chávez (15), ocurridas horas antes.

De acuerdo al fallo, el crimen de Chávez, quien viajaba como acompañante en un auto baleado por Alderete, produjo un "tenso clima en el barrio", y a continuación "un grupo de más de 15 personas" pusieron en marcha "un plan diseñado y coordinado" para vengarse.

Según la sentencia, el acusado por ese homicidio fue localizado mientras se escondía en una vivienda ubicada sobre la calle Sicilia al 7200, y luego fue baleado y agredido "con machetes" de acuerdo a los peritajes realizados, pero antes logró matar con una carabina a Brian Falcato, uno de los que integraba el grupo.

En el juicio se estableció que, al ser atacado, Alderete sufrió la mutilación de su antebrazo izquierdo, más de 50 cortes, "estando aun con vida le efectuaron disparos de escopeta y lo prendieron fuego", y "lo mantuvieron en llamas hasta el momento de su muerte, alcanzando a carbonizar el 95 por ciento de su cuerpo".

"Fue un acto de salvajes", describió uno de los magistrados, quien al igual que sus colegas consideró que la única mujer imputada fue quien "organizó y dirigió la acción" del grupo.

Para los jueces, se trató de un "plan diseñado y coordinado", y en su resolución aseguraron que estos hechos tuvieron que ver con diferencias y enemistades entre las familias involucradas, originadas en 2010, tras el homicidio de un hermano de Palavecino.

Puntualizaron que ese crimen estuvo relacionado a su vez con el de otro joven en abril de 2017, diez días antes de la Masacre de El Martillo, y tanto para el fiscal como los magistrados, fue el prólogo de los tres homicidios siguientes.

Los jueces rechazaron los figuras de "homicidio en riña" y "emoción violenta" planteadas por las defensas de los imputados, y el juez Riquert cuestionó por su parte el accionar de las fuerzas de seguridad y de la fiscal María Isabel Sánchez, quien se encontraba de turno al desatarse la masacre. (Télam)