Un hombre fue condenado a 18 años de prisión por haber asesinado en marzo del 2019 en el barrio porteño de Barracas a su vecina, a quien aparentemente atacó a golpes con una maza en la cabeza porque ésta le reclamaba que le devolviera 112 mil pesos que le había prestado, informaron hoy fuentes judiciales.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 28 porteño condenó a José del Rosario Bogado Martínez (58) por el delito de "homicidio simple" y, para aplicar el monto de pena, tuvo en cuenta “el alto grado de violencia desplegado” por el acusado, la vulnerabilidad de la víctima, llamada Reina Ferreira (62), lo sorpresivo del ataque y la indefensión que eso le produjo a la mujer.

La pena fue menor a la que había solicitado el fiscal del juicio Sandro Abraldes, quien en su alegato pidió que el hombre sea condenado a 22 años de cárcel por el mismo delito.

De acuerdo con el fallo de los jueces Carlos Mariano Chediek, Carlos Rengel Mirat y Federico Salva, el hecho ocurrió el 8 de marzo del 2019 cuando Bogado Martínez se dirigió a la casa de su vecina Ferreira, en el barrio de Barracas, y la asesinó, golpeando su cabeza en reiteradas ocasiones con un elemento similar a una maza.

Según la investigación, el hombre y la mujer tenían una relación de confianza, al punto que la víctima solía prestarle dinero al condenado.

A su vez, el tribunal consideró que el móvil del crimen fue la imposibilidad de Bogado Martínez para pagarle a su vecina una deuda de 112 mil pesos, considerando que “quedó acreditado que Reina tenía una necesidad real para reclamar la devolución del dinero” y que, “frente a esta presión, Bogado Ramírez no podía cumplir con la totalidad de obligación de pago”, la cual había vencido tres días antes.

El cuerpo de la mujer fue hallado por uno de sus nietos, quien concurrió a la casa de su abuela porque no contestaba los llamados telefónicos.

A la hora de fijar la pena, el tribunal tuvo en cuenta "el abuso de confianza y lo sorpresivo del ataque", lo que quedó "corroborado porque la víctima se encontraba en remera larga tipo camisón y pantuflas y por la escena del crimen”.

El tribunal hizo hincapié en los testimonios de los vecinos que vieron al hombre salir de la casa y el horario en que eso ocurrió, los cuales se contraponían al descargo del imputado, quien admitió haber estado en lo de Reina pero alrededor de las 17.30 horas de ese día.

Para ello, fue importante la declaración de una vecina, quien le envió un mensaje a la víctima a las seis de la tarde para “tomar unos mates” y la mujer le respondió que se encontraba en el supermercado. Ese dato fue considerado relevante para los magistrados debido a que el condenado había sostenido que a esa misma hora se había cruzado con Reina en el barrio.

Por último, los jueces observaron puntos débiles en la coartada de Bogado Martínez, quien había planteado que se había encontrado con su novia esa tarde y se había ido de Barracas a las 18.20, lo cual contradecía un peritaje que establecía que el condenado había realizado dos llamadas por celular a las 19.06 y 19.07, las cuales impactaron en una antena ubicada a pocos metros del domicilio de la víctima. (Télam)