Un hombre fue condenado hoy a 17 años de prisión por el crimen de un adolescente de 13, quien fue asesinado de un balazo en junio de 2020 en la capital salteña, mientras que otros cuatro acusados resultaron absueltos, informaron fuentes judiciales.

La condena impuesta por la Sala VI del Tribunal de Juicio salteño, a cargo del juez José Luis Riera, recayó sobre Facundo Daniel Morales (26), quien fue hallado culpable de los delitos de "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, amenazas con arma y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, todo en concurso real", en perjuicio de Fernando Maximiliano Tobares (13).

Riera ordenó que el imputado permanezca alojado en la Unidad Carcelaria 1 de la ciudad de Salta, y, en el mismo fallo, absolvió por el beneficio de la duda a otros cuatro hombres del delito de "homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, el uso de arma de fuego y la participación de un menor de edad".

Se trata de Gabriel Ángel Tejerina (19), César Demetrio Morales (21), Nahuel Alejandro Morales (19) y Gonzalo Emanuel Meriles (20), quienes quedaron en libertad por orden del magistrado, que dispuso que se le extraiga material genético al condenado para su inscripción en el banco de datos correspondiente.

En el juicio intervino el fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados Contra las Personas (UGAP) 1, Leandro Flores, quien en sus alegatos había pedido la pena de prisión perpetua para los cinco imputados.

En tanto, la defensa de los tres hermanos Morales estuvo a cargo de Lucas Vaca, que planteó la figura de legítima defensa y en forma subsididaria, el exceso en la legítima defensa.

Mientras, el abogado Juan José Danuri, por Tejerina; y Ruth Fernández, por Meriles, pidieron la absolución de sus defendidos.

Por su parte, familiares de la víctima denunciaron que el 23 de junio del año pasado, a la noche, los imputados se presentaron en el domicilio donde se encontraba Fernando, en el barrio 26 de Marzo,de la ciudad de Salta, donde comenzaron a proferir amenazas y a arrojar elementos contundentes.

Una prima de la víctima salió para reclamarles por su actitud y los sujetos se alejaron, mientras que la víctima se encontraba en el lugar, visitando a su tía.

En determinado momento, el menor y la dueña de casa salieron para observar lo que pasaba afuera y Fernando fue alcanzado por un disparo efectuado por Facundo Morales, quien antes había amenazado a algunas integrantes de la familia.

La víctima fue trasladada por sus familiares al hospital, con una herida de arma de fuego a la altura de las costillas, del lado derecho, pero falleció.

Al inicio de la audiencia de hoy, previo a los alegatos, el principal imputado decidió declarar, mientras que el resto de los acusados se abstuvo.

Morales relató que el día previo al hecho fue a la casa de su familia, en el barrio 26 de Marzo, porque era el Día del Padre, y allí se produjeron incidentes entre dos bandas.

Morales sostuvo que entre ellos y el grupo antagónico había una vieja rivalidad futbolística.

“Nosotros somos de Juventud Antoniana y ellos de Central Norte”, explicó.

No obstante, consideró que el problema de fondo surgió cuando su madre comenzó a participar de una fundación de lucha contra el paco, a través de la cual se radicaban denuncias contra los proveedores del barrio.

Morales afirmó que ese domingo intentó frenar a los chicos que perseguían a su hermano, aclarándoles que no querían problemas con ellos, indicó que los enfrentamientos duraron desde las 21.30 hasta cerca de las 23.30, y que, en el transcurso, los del otro bando ejecutaron un par de tiros.,

Asimismo, comentó que los incidentes cesaron cuando llegaron móviles policiales, que se quedaron rondando el barrio por un rato.

Morales señaló que, a la medianoche, llamó a un amigo para pedirle que le alcanzara un arma de fuego porque se sentía amenazado, y que al día siguiente se reanudó el enfrentamiento.

“Ahí sí les disparé a Facundo y a Joroba, no lo vi al chico Fernando. Fue un enfrentamiento a distancia”, añadió.

Y finalmente, expresó: “Me entregué porque mi mamá me lo pidió. Yo me sentía mal. Reaccioné así por bronca. Yo me drogaba desde chico. Quise cambiar mi vida, pero estos locos me provocaban cuando se machaban o empastillaban." (Télam)