Un hombre fue condenado hoy a once años de prisión por el crimen de otro, cuyo cadáver calcinado fue hallado en diciembre de 2019 en el baúl de un automóvil en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, informaron fuentes judiciales.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 bahiense, a cargo de los jueces María Mercedes Rico, Eugenio Casas y Claudia Fortunatti sentenció a Rafael Antonio Flores Machuca por el homicidio de Cristian Álvarez (38).

Una fuente judicial señaló que "en el marco de la resolución además el Tribunal absolvió a Matías Gutiérrez, de 31 años, quien también se hallaba acusado del hecho, por lo que ordenó que recupere la libertad".

"En el marco de los alegatos el fiscal Jorge Viego había solicitado una pena de 17 años de prisión para ambos hombres, en tanto que los defensores pidieron para Flores Machuca que se le imponga el mínimo legal previsto para el delito de homicidio y que Gutiérrez sea absuelto", indicó el vocero.

Según la investigación realizada por el fiscal de Homicidios Viego, los hechos ocurrieron entre las 15.30 del 5 de diciembre de 2019 y la 1 del día siguiente en una vivienda ubicada en la calle Moreno al 1800, de dicha ciudad del sur de la provincia de Buenos Aires.

Para el fiscal, en ese lugar Flores Machuca y Gutiérrez le habrían causado la muerte a Álvarez de manera intencional y violenta con un elemento contundente, tipo tronco de madera, con el que le golpearon la cabeza, para luego colocar su cuerpo en el interior de un automóvil Renault Logan propiedad de la víctima.

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Para la fiscalía, los acusados luego trasladaron el vehículo hasta un descampado ubicado en la intersección de las calles Gorriti y Richieri, donde lo prendieron fuego con el fin de ocultar los rastros del crimen, agregó el vocero consultado.

El cuerpo de Álvarez fue encontrado el mismo 6 de diciembre en el interior del baúl de su auto prendido fuego y abandonado en el descampado y basural, a unas 25 cuadras del centro bahiense.

Mediante la autopsia se determinó que el cuerpo no tenía rastros de humo en las vías respiratorias, es decir que ya lo habían matado al momento de prenderlo fuego.

Para poder identificar a la víctima fue clave el hallazgo de una chapa patente mediante la cual los detectives establecieron que el auto incendiado había sido vendido en mayo de 2019 a Álvarez, oriundo de la localidad de Algarrobo, partido de Villarino. (Télam)