Los celos, una denuncia por violencia de género, una relación que estaba terminada pese a que aún convivían bajo el mismo techo y la venta de la casa, son para el fiscal de la causa los posibles móviles que tuvo Waldo Servian Riquelme para asesinar y descuartizar a su esposa Mirtha Liliana González en el 2019 en el Barrio 31 bis de Retiro.

El fiscal Andrés Madrea señaló en su requerimiento de elevación a juicio que tanto los familiares como los vecinos y allegados que declararon en la causa "dieron cuenta de la conflictiva relación que llevaban por entonces" víctima y victimario.

"En efecto, fueron contestes al señalar que con frecuencia tenían discusiones tanto en virtud de los celos excesivos del nombrado como por cuestiones de dinero, incluida la venta de la casa en la que vivía el grupo familiar, hoy escena del hecho, operación pretendida por el acusado pero a la que se oponía la víctima", escribió el fiscal.

Al respecto, Madrea citó a María Lucía Ayala Insfrán, madre de la víctima, cuando al declarar en la causa afirmó: "Yo estaba preocupada porque mi hija Liliana me había contado que Waldo le había dicho que él quería vender la casa en donde ellos vivían con los chicos, de la Villa 31, por un millón de pesos, y que ella no quería que venda porque se iba a quedar en la calle con los chicos, y él, Waldo, se iba a ir a vivir a Paraguay con la plata".

"Ella me decía que ella no iba a salir de ahí y fue por eso que ella hizo una denuncia en la Comisaria de la Mujer . Por esa denuncia le habían dado un papel para que él se fuera de la casa. Y por eso yo creo que él se enojó con ella e hizo lo que hizo, que la mató", aseguró la mujer.

Por su parte, la hermana de Liliana, Mariela González, declaró que la víctima le había contado que "se quería ir a alquilar porque el fin de semana pasado, Waldo la había ahorcado mientras dormía y casi la mata", y que fue por ese motivo que lo denunció en la Comisaría de la Mujer.

Click to enlarge
A fallback.

Otro testimonio volcado por el fiscal en la acusación fue el de Dora Herrera, amiga de la víctima, quien contó que Liliana le había confesado que hacía "tres meses" que estaba separada de Waldo, que "compartían la casa pero no llevaban vida de pareja, que dormían separados y que estaba cansada de él porque casi no trabajaba, siendo ella quien aportaba dinero para la manutención del hogar".

Esta testigo también dijo que la víctima le contó que "Servian Riquelme era muy celoso, que no la dejaba tener amigas y que permanentemente pretendía revisarle el teléfono"

"Ha quedado constatado que lejos de atravesar una simple crisis amorosa, el vínculo del acusado y la víctima estaba signado por hechos de violencia y sometimientos variopintos por parte del primero hacia la joven, que conforme surge de las declaraciones obrantes en autos, habrían ido en aumento", sostuvo el fiscal. (Télam)