La madre de Anahí Benítez, la adolescente de 16 años que en 2017 fue hallada asesinada en la reserva Santa Catalina en Lomas de Zamora, denunció que su hijo fue baleado cuando llegaba en moto a su casa por dos hombres a bordo de una motocicleta, y aseguró que el hecho está relacionado con una serie de amenazas vinculadas a la causa judicial que investiga la muerte de su hija.

“En ningún momento le pidieron la moto. Le dijeron que se quedara quieto. Yo creo que es muy raro”, expresó en diálogo con el canal de noticias TN, Silvia Pérez Vilor, madre de la adolescente que fue secuestrada y asesinada el 29 de julio de 2017, quien descartó que el ataque haya sido un intento de robo.

Según explicó la madre de Anahí, el hecho sucedió ayer a las 9 de la noche en la puerta de su domicilio, ubicado en la localidad de Lomas de Zamora, donde los agresores interceptaron a su hijo, David Rocco, cuando estaba por entrar en moto a su casa y le dispararon a quemarropa, aunque salió ileso del ataque.

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“Él hizo un pique, tiene una moto potente. Hizo dos zigzag cuando le dispararon y calculo que por eso evitó los disparos”, detalló conmocionada Pérez Vilor.

Al momento del hecho, el hermano de Anahí se encontraba con su novia, quien quedó sola en la puerta del domicilio, por lo que Silvia aseguró que “fue muy extraño” ya que “quedó indefensa con la llave de la puerta en la mano y a nadie le interesó entrar a robar a la casa”.

Sobre el estado anímico de su hijo, Pérez Vilor comentó: “Él está muy mal. Ya estaba mal por lo de Anahí, como estamos todos. Ahora está con tratamiento psiquiátrico”.

A su vez, la mamá de Anahí contó que durante el día de ayer también recibió amenazas el adiestrador Diego Tula, entrenador del perro que encontró el cuerpo de la adolescente de 16 años y que resultó esencial para el esclarecimiento del hecho.

“(Tula) Me mostró las amenazas que le hicieron a los tres, a él, a la mujer y al perro. Le dijeron que si no cierra la boca los van a hacer boleta”, relató Pérez Vilor y precisó: “Este hecho se dio en simultáneo a lo de mi hijo, cosa que también me parece un poco rara”.

Por último, la mujer concluyó: “Si el precio de que me dejen en paz es callarme, me voy a callar. Ya lo van a pagar, la verdad siempre sale a la luz”