Un joven de 23 años fue asesinado de varios balazos en la puerta de la casa de su novia en Rosario y se investiga un crimen en venganza ejecutado por sicarios, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.

Vecinos y familiares dijeron a los investigadores que la víctima estaba amenazada por miembros de una banda que opera en la zona, quienes le exigían que trabaje para ellos vendiendo drogas, caso contrario lo matarían.

El hecho se registró anoche, alrededor de las 19.30, en la vereda de una vivienda ubicada sobre la calle Escalante al 6.500 y Boquerón, del barrio Roque Sáenz Peña, de la zona sur de Rosario, consignaron a Télam los voceros.

Según la pesquisa el muchacho, identificado como Gastón Ezequiel Córdoba, se encontraba en la puerta de la casa de su novia junto a otras personas cuando fue sorprendido por un hombre que se bajó de una moto y abrió fuego en su contra.

"Fueron directamente a buscarlo a él. La moto se paró frente al domicilio y el acompañante bajó decidido a matarlo", relató a la prensa desde la escena del crimen el fiscal del caso, Patricio Saldutti.

El funcionario judicial añadió que "la víctima apenas advirtió la situación empezó a correr para meterse a la casa y el hombre armado lo corrió y le disparó en dos tandas", tras lo cual volvió a subir en la moto y junto al cómplice, quien nunca se bajó de la moto, escapó a alta velocidad.

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Para, Saldutti "queda claro que iban en contra de la víctima porque en el lugar había otras personas, familiares y vecinos, y no dispararon en contra de ninguna otra persona", dijo.

Córdoba quedó tendido en la vereda y los peritos determinaron que presentaba varias heridas de arma de fuego, una de las cuales le impactó en la cabeza y le provocó la muerte en el acto.

De la escena del crimen los peritos secuestraron 12 vainas servidas calibre 9 milímetros y el cadáver del joven fue trasladado al Instituto Médico Legal de la Unidad Regional II de Rosario para la autopsia de rigor.

Por la mecánica del hecho una de las hipótesis es la de un crimen en venganza ejecutado por sicarios y se investigan amenazas previas que había recibido, como dijeron sus allegados.

Según los testimonios, Córdoba era albañil, vivía en ese barrio y había ido a visitar a su novia, con quien tenían un hijo pequeño.

Entre las medidas ordenadas por el fiscal que apuntan a determinar las motivaciones del crimen es la toma de testimonios de vecinos y familiares, quienes le habrían adelantado a los investigadores que la víctima estaba amenazada por miembros de una banda que opera en la zona, quienes le exigían que trabaje para ellos vendiendo drogas, caso contrario lo matarían.

Con el crimen de Córdoba, ascienden a 212 los homicidios registrados en lo que va del año en el Departamento Rosario. (Télam)