El primer jefe que tuvo la Policía de la Ciudad, José Pedro Potocar, fue absuelto hoy y otros cuatro efectivos, entre ellos un comisario, fueron condenados a penas de entre 3 y 5 años y medio de prisión, acusados de integrar una asociación ilícita que en 2016 exigía dinero a comerciantes de los barrios porteños de Núñez, Saavedra y Coghlan.

Fuentes judiciales informaron que el fallo fue dictado esta tarde por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 16 porteño que condenó a solo cuatro de los once policías que llegaron a juicio oral, por supuestos cobros de coimas por parte de efectivos de la entonces comisaría 35a.de la Policía Federal.

Según la sentencia, Potocar, quien había llegado a juicio en libertad acusado de los delitos de "asociación ilícita y concusión de funcionario público", fue absuelto, al igual que el entonces comisario Guillermo Calviño, la excomisario inspector Susana Aveni, y los exsubcomisarios Marcelo Stefanetti y José Codaro.

También fueron absueltos los efectivos Adrián Paul Otero y Hernán Antonio Kovacevich, quienes también llegaron a juicio acusados de integrar la asociación ilícita.

En tanto, los jueces condenaron a 5 años y medio de prisión al excomisario de la entonces seccional 35ta., Norberto Villarreal, el único de los acusados que llegó preso al debate y que fue acusado de ser "el jefe de una asociación ilícita y concusión de funcionario público reiterada".

Según el fallo, los jueces fijaron como vencimiento de la condena para el excomisario para el 24 de octubre del 2023 y le fijaron cinco años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos.

En tanto, también fueron condenados los policías Alberto Quiroga Marciano, Sergio Gabriel Ríos, Alejandro Malfetano a 3 años y 4 meses de prisión como integrantes de la "asociación ilícita y la concusión de funcionario público".

Durante los alegatos, el fiscal del juicio Fernando Fiszer había pedido las absoluciones de Potocar y de Calviño, pero había solicitado condenas para el resto de los acusados, entre ellos para la excomisario inspector Aveni, quien era la jefa de la Circunscripción VII al momento de los hechos.

La causa se inició a raíz de una denuncia anónima recibida en 2016 en el Ministerio de Seguridad de la Nación, que alertaba sobre el presunto cobro de coimas por parte de efectivos de la seccional 35a. a partir de la llegada de Villarreal en enero de ese año, cuando dicha dependencia aún dependía de la PFA.

Tras la denuncia, se abrió una causa penal que llevó adelante el fiscal de Distrito Núñez-Saavedra, José María Campagnoli.

Luego, se allanó la comisaría, donde se encontró un cuaderno en el que supuestamente estaban registrados los pagos y se mencionaba a la DCG (Dirección General de Comisarías) y a la SSM (Superintendencia de Seguridad Metropolitana), por donde pasó Potocar, como reparticiones receptoras de los pagos.

Además, en los comercios afectados se hallaron comprobantes de aportes a la "Asociación Amigos de la Comisaría 35", que habría sido una de las formas de canalizar las coimas, entre otras pruebas.

Sin embargo, durante la instrucción del caso, la Cámara del Crimen sostuvo en uno de sus fallos que el cuaderno "si bien tiene alto valor indiciario, no resulta concluyente a la hora de decidir un auto de procesamiento con prisión preventiva por la figura escogida".

También se cuestionó a Campagnoli porque no le había tomado declaración a los dueños de los locales supuestamente afectados ni había efectuado otras medidas.

Por su parte, todos los imputados estuvieron presos durante algún tiempo y posteriormente fueron logrando la excarcelación, excepto Villarreal. (Télam)