El abogado del empresario argentino con antecedentes penales por lavado de dinero asesinado a balazos en un ataque de sicarios en moto cometido el lunes pasado en la ciudad peruana de Iquitos, dijo que la víctima había recibidos amenazas, que lo extorsionaban por dinero, pero que no tenía miedo; y pidió que los investigadores busquen a los autores intelectuales del crimen.

"El sábado me llamó y me dijo que había recibido una amenaza, que le pedían cuarenta mil soles y que había tres personas que pretendían matarlo. Pero él consideró que se trataba solo de una extorsión para sacarle dinero y que él no tenía enemigos como para temer por su vida", afirmó el letrado peruano José Chávez Cotrina en declaraciones a FM Sol de Río Tercero, Córdoba, de donde era oriundo el asesinado Sergio Fontanellas.

"Él pensaba que no le iba a pasar nada", añadió el abogado, quien el día del crimen había estado reunido con el empresario en su estudio jurídico, donde vieron por televisión la definición por penales entre las selecciones de fútbol de Perú y Australia por el repechaje al Mundial de Qatar 2022, tras lo cual, la víctima se retiró sola y en su auto hasta el bar donde poco después lo mataron.

Chávez Cortina pidió que la policía local ahora haga "un trabajo diligente, serio y responsable para dar no solo con los autores materiales sino también con los intelectuales, quienes están detrás de este horrendo homicidio".

El letrado contó también que Fontanellas tenía previsto regresar a Argentina ya que la Justicia le iba a devolver una embarcación, al tiempo que se comunicó con los hijos y su apoderado para realizar los trámites respecto a los restos del empresario.

Por último, Chávez Cortina recordó que la víctima había sido considerada inocente por la justicia peruana, y que el empresario era reconocido en Iquitos, donde fundó una industria naval y llegó a tener mil trabajadores.

Según un video con imágenes de una cámara de seguridad que difundió el noticiero de la televisión "Buenos Días Perú", dos hombres con gorra y sus rostros cubiertos arribaron en moto hasta un bar de la calle Semanez Ocampo, en Iquitos, y quien iba de acompañante efectuó varios disparos desde la puerta hacia el interior.

En el lugar se hallaba Fontanellas, quien recibió dos disparos, ante lo cual, fue auxiliado por otras personas allí presentes que lo cargaron y retiraron hasta la vereda, en tanto que los sicarios huyeron inmediatamente en la misma moto.

Según el noticiero peruano, el empresario argentino fue trasladado luego en una "mototaxi" hasta un centro asistencial de la zona donde los médicos constataron su muerte.

A su vez, la policía local montó un rápido operativo, a partir del cual "intervino" a dos sospechosos de nacionalidad colombiana que fueron trasladados hasta la División Criminal.

De acuerdo al portal de noticias "Iquitos Sin Caretas", el crimen estaría motivado por una venganza ya que el empresario trataba de recuperar sus bienes incautados tras un largo proceso judicial del que fue absuelto.

En ese sentido, "Radio Onda Mix Iquitos" señaló que Fontanellas mantenía "problemas" con un socio con el que se disputaba "algunos predios y embarcaciones fluviales".

Por su parte, el periódico "Tribuna" recordó que, en octubre de 2018, poco después de haber sido absuelto por la justicia peruana, Fontanellas le concedió una entrevista en la que aseguró que era inocente de lavar dinero del narcotráfico y que se había tratado de una causa armada.

Por esa investigación, el empresario había sido detenido en septiembre de 2011 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y luego extraditado a Perú.

En aquel momento, Fontanellas estaba acusado en aquel país de lavar 3.700.000 dólares, al tiempo que se lo vinculaba con el presunto narco Fernando "Melgarejo" Zevallos y con Vladimiro Montesinos, exasesor del entonces presidente Alberto Fujimori.

El asesinato del empresario, que también tuvo repercusión en distintos medios de la provincia de Córdoba, se produjo en Iquitos, una ciudad puerto que funciona como vía de acceso al río Amazonas, cerca de la frontera con Brasil. (Télam)