A un año del crimen del financista Carlos Walter Molina, asesinado de un tiro en el pecho en un departamento del barrio porteño de Almagro, dos mujeres irán a juicio oral y un barrabrava del Club Atlético Atlanta todavía sigue prófugo acusado de haber sido el autor material del crimen, por lo que su familia exige su inmediata detención para que también sea juzgado para que "pague por tanto daño que hizo".

"A un año del crimen de Walter seguimos exigiendo Justicia, nunca vamos a perder la esperanza de que eso suceda. Él no merece quedar en el olvido", dijo a Télam Belén Pérez Orue, novia de la víctima.

Por el caso, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 12 juzgará a Julieta Lacivitta -actualmente detenida en la cárcel de Ezeiza- como partícipe necesaria del "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" de Molina (34) y a Estefanía Vanesa Romero -con prisión domiciliaria- como partícipe secundaria.

En tanto, Eduardo "Calabaza" Ajalla Cabrera, pareja de Romero y sindicado como miembro de la hinchada de Atlanta, del barrio porteño de Villa Crespo, continúa prófugo como presunto autor material del asesinato.

"Queremos que este hombre sea detenido, que pague por tanto daño que hizo. Nada puede calmar nuestro inmenso dolor pero de esta forma podemos seguir tranquilas transitando nuestro duelo", expresó Belén.

La mujer aseguró que "Walter era una excelente persona, era el pilar de su mamá y toda su familia".

"Siempre voy a estar agradecida de haber tenido con Wal una relación tan linda, sana que recién empezaba y estaba llena de sueños. Aunque recordarlo siempre me lleve a ese trágico día. Perder a Walter nos marcó un antes y un después a su familia, amigos y a mí", expresó Belén, quien concluyó: "Exigimos justicia".

En tanto, el abogado Darío Liurgo, representante de la familia de la víctima, detalló a Télam que "esta banda citaba a diferentes 'arbolitos' o cambistas para hacer operaciones chicas durante tres o cuatro veces hasta que se generaba una cierta confianza. En un momento determinado les pedían cambiar sumas mucho mayores, iban confiados y ahí les robaban".

Durante la investigación, el fiscal Marcelo Munilla Lacasa estableció que Molina fue asesinado luego de ser citado el pasado 19 de noviembre de 2021 al departamento "C" del piso 10 de un edificio ubicado en la avenida Díaz Vélez al 3700 del barrio de Almagro, para realizar el cambio de 7.500 dólares.

Según consta en el procesamiento dictado por el magistrado Fernando Caunedo, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 10 -al que tuvo acceso Télam-, Molina fue citado en tres oportunidades por una mujer que se identificó como "Camila", con quien realizó dos operaciones de compra venta de 1.200 y 3.000 dólares, y quien días después le solicitó efectuar una tercera de 15 mil.

De acuerdo a constancias de la causa, la responsable de contactar al financista fue Lacivitta -quien se hacía llamar "Camila"- y el actualmente prófugo apodado "Cala" o "Calabaza", pareja de Romero, una mujer que inicialmente fue detenida y quedó bajo arresto domiciliario.

Para el fiscal, Molina fue citado a las 18 del 19 de noviembre de 2021 por Lacivitta al departamento de Díaz Vélez y al ingresar "fue sorprendido por alguno de los imputados -posiblemente ´"Calabaza´, por una cuestión de fuerza física-, quien lo golpeó y le disparó en el tórax con una pistola del calibre 9 milímetros", para luego darse a la fuga "dejando en el lugar treinta y cuatro mil quinientos pesos, cien dólares y todas las pertenencias" de la víctima.

Los investigadores establecieron mediante el cruce de las antenas de los celulares de los sospechosos, que la línea telefónica con la que era contactado Molina se prendía en inmediaciones del domicilio que comparten Romero y "Calabaza", en el barrio de Caballito.

También determinaron que cada vez que el financista era contactado, la señal del teléfono celular impactaba en la antena cercana a la sede del club Atlanta, donde se cree que se reunía la banda.

"Si bien los audios eran enviados por Lacivitta, haciéndose pasar por 'Camila', se cree que las conversaciones de WhatsApp escritas fueron efectuadas por la otra mujer o por 'Calabaza' y que cuando se juntaban, hacían que Lacivitta envíe mensajes de audio", explicó a Télam un pesquisa.

Además, en la causa se aportó un video registrado en las cámaras de seguridad de la zona en el que se ve el paso de un Peugeot 208 color blanco, propiedad de esa pareja.

Si bien en un primero momento se investigó que el crimen de Molina se había cometido durante un robo, los investigadores no descartaron luego otras posibilidades debido al hallazgo de dinero y demás pertenencias en la escena.

"En el bolsillo tenía treinta y cuatro mil pesos y cien dólares y en el auto otros noventa y ocho mil pesos", confirmó a Télam un investigador, quien dijo que no obstante se cree que los asesinos se apoderaron de la suma que llevaba para cambiar.

Molina trabajaba como despachante de Aduana, era licenciado en Comercio Exterior y desde hacía dos años tenía una financiera con varios clientes y daba cursos de dónde y cómo invertir dinero.

El financista fue hallado con un disparo en el pecho dentro del departamento casi deshabitado, que contaba solo con un sillón.

Según la operación de autopsia, Molina murió por el impacto de una bala calibre 9 milímetros, tras recibir varios golpes.

A escasos 30 metros de la entrada del edificio, la Policía halló estacionado el Chevrolet Sonic propiedad del financista, donde se encontraron los 98 mil pesos. (Télam)