El director de Planificación de Políticas de Transparencia de la Oficina Anticorrupción (OA), Luis Villanueva, sostuvo que el organismo está dedicado a "trabajar para la prevención de la corrupción", a diferencia de otras administraciones que se enfocaron "casi exclusivamente en la persecución" de casos puntuales.

Por ello, afirmó, que la actual gestión a cargo de Félix Crous buscará "incidir en distintos actores" para evitar que se produzcan esas prácticas.

Con ese objetivo, la OA puso en marcha el desarrollo de un "registro de integridad y transparencia" destinado a empresas y entidades del sector privado, y que busca contribuir al "desarrollo, mejora y madurez de los programas de integridad" y al "intercambio de buenas prácticas".

"En esta plataforma digital las empresas y otro tipo de organizaciones van a poder dar cuenta de sus políticas de integridad y transparencia" en aspectos formales tales como las contrataciones con el Estado, destacó Villanueva en una entrevista con Télam.


Télam: ¿En qué consiste el registro?

Luis Villanueva: El proyecto nace a partir de entender que la corrupción es un fenómeno que requiere un trabajo colectivo, atañe al sector público y privado. Las distintas sociedades comerciales, según los vehículos societarios que establece la ley, tienen a partir de la ley de de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas una serie de pautas y principios que deben cumplir. En algunos casos, como determinadas contrataciones con el Estado, son obligaciones. Como sea, muchas empresas han ido avanzado en políticas de integridad y transparencia, y la OA pondrá a disposición una plataforma para que muestren los avances en este tema.

En esta gestión de la OA estamos plenamente convencidos de que el fenómeno de la corrupción hay que abordarlo desde los distintos aspectos que pueden llegar a ocasionarla. Trabajamos mucho en fortalecer al Estado como organismo de control de los funcionarios públicos, pero eso no implica que no tengamos que hacer un trabajo con otros sectores. Ahí es donde apuntamos al sector privado. Muchas veces se carga la tinta exclusivamente en el sector público, pero para que suceda un caso de corrupción lo más común es que participen personas que hacen lo que no deben hacer de los dos lados del mostrador.


T: ¿Cómo definiría esta iniciativa?

LV: Es una política preventiva. La OA se enfocó plenamente en trabajar para la prevención de la corrupción. En otras gestiones estaban enfocados casi exclusivamente en procurar la persecución de un caso de corrupción. Nuestra gestión, por decisión política, se abocó a prevenir los casos de corrupción y tratar de incidir en distintos actores para que esos hechos no tengan lugar. Para investigar y eventualmente llegar a una sanción están los jueces y los fiscales, nosotros tenemos que prevenir.


T: ¿Cómo funcionará el registro?

LV: Las empresas cargan su información en la plataforma, que va a seleccionarla en diferentes módulos referidos a distintas situaciones. La idea es que el registro pueda comprender la dimensión de cada compañía, porque no es lo mismo una pyme que una multinacional. Las empresas van a ir pasando por distintos módulos que irán completando en base a sus políticas, prácticas y regulaciones para enfrentar problemas relacionados con la corrupción. La otra parte va a tener mecanismos para que las empresas que no pueden, por una cuestión económica, acceder a la posibilidad de crear y planificar este tipo de políticas, cuenten con herramientas, asesoramiento, materiales y capacitaciones.


T: ¿Cómo surgió la idea?

LV: En base de interpretar que, a partir de la ley de Responsabilidad de Personas Jurídicas, lo que hacía falta era precisamente avanzar en una instancia de monitoreo y mayor desarrollo de las políticas de las empresas según la propia ley. A la vez, este proyecto lo sacamos de distintas experiencias internacionales, fundamentalmente la experiencia mexicana con el padrón de integridad.


T: ¿Notaron a las empresas receptivas a una iniciativa de estas características?

LV: Muy receptivas, y por varias cuestiones. Algunas de ellas, porque vienen trabajando en cuestiones relacionadas a las políticas de integridad y transparencia en su propio seno y en su ámbito de negocios. Otras porque ven la oportunidad de fomentar una mejor competencia entre compañías, íntegra y sustentable. Y a otras porque, de algún modo, les va a permitir conocer mejor a socios y otros actores del mercado. La recepción fue muy buena. El martes 27 arranca el proceso de elaboración colectiva de la plataforma entre el sector privado y público, con apoyo de distintos organismos internacionales que van a colaborar. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financia la iniciativa, y del acto van a participar cámaras empresarias, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil. Se espera que esté operativo dentro de un año. (Télam)