El legislador jujeño, Alejandro Vilca, candidato a ocupar una banca como diputado nacional del Frente de Izquierda y de los Trabajadores por su provincia si se confirma la tendencia de las PASO, se define como "coya", reivindica su trabajo como recolector de basura y desafía al gobernador Gerardo Morales, al que atribuye "temor" de que "la izquierda crezca" en su provincia, tal como lo demostró en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).

"Gerardo Morales tuvo una política de persecución, en contra de los derechos de protesta", planteó el candidato del Frente de Izquierda, que se identifica como adversario al gobernador y le atribuye temor de que "la izquierda crezca".

Con el 97,85 por ciento de las mesas escrutadas, el FIT-U obtuvo el 23,32 por ciento de los votos en Jujuy, cinco puntos por debajo de los 28,32 obtenidos por el Frente de Todos, en una provincia en el que el oficialista Cambia Jujuy tuvo 46,42 por ciento de los votos.

De cara a las elecciones de noviembre, Vilca atribuyó también temor a Morales a lo que muestren las urnas respecto a sus "aspiraciones presidenciales".

De mantenerse la tendencia evidenciada en las PASO, con el 23,32% de los votos, la Izquierda podría lograr un hito en Jujuy.

"Seguramente ellos buscarán a través del clientelismo, pero nosotros lo haremos recorriendo las calles para hablar con trabajadores y convencerlos de que es posible otro Jujuy, una salida para el pueblo trabajador, con educación, salud y trabajo genuino. Nos atrevemos a soñar", dijo el candidato.

En las PASO del domingo, el FIT-U sumó casi 82 mil votos, un resultado inédito en Jujuy, pero también a nivel nacional donde la Izquierda se colocó como la tercera fuerza.

"En Jujuy hemos casi triplicado los resultados de las elecciones de junio pasado, no esperábamos esa cantidad y es bienvenido porque da la pauta que la gente se está dando cuenta de poner límite al Gobierno y apostar a la Izquierda", aseguró.

Con este panorama, creció la expectativa de que un hombre "de apellido coya", pueda romper los esquemas en el ambiente electoral jujeño.

Vilca, de 45 años, viene de "una familia humilde, que vivió muy de cerca de la pobreza y las necesidades, eso fue un factor que me inclinó hacia la política", según contó a a Télam.

La subsistencia fue difícil en su casa del barrio San Francisco de Álava, de la capital jujeña, debido a que su padre se alejó de la familia siendo él un niño y con su madre a cargo de su manutención, como empleada doméstica..

Hijo de Luisa Salas y Benedicto Vilca, Alejandro es el mayor de cinco hermanos y hoy vive en su casa del barrio Alto Comedero con sus dos hijos, Juan y León, con quienes lleva "una vida austera".

"Conocer de cerca la pobreza lo lleva a uno enterarse de muchas cosas y entre ellas ver por qué es tan injusta la sociedad. Eso me llevó a cuestionarme y a buscar una salida para cambiar la realidad", reflexionó.

Su acercamiento a la política se dio después de haber vivido unos años en San Juan junto a unos familiares y estudiar en una universidad, cuando comenzó a trabajar en la organización del Frente de Izquierda en su provincia.

Antes trabajó vendiendo helados, seguros, fue albañil y empleado en la municipalidad de San Salvador de Jujuy como recolector de residuos.

"Trabajar en la recolección fue algo accidental ya que respondió a un castigo por parte del intendente municipal y el sindicato por haber liderado una rebelión de los precarizados", recordó en diálogo con Télam.

"Eran momentos duros, recién comenzaba a armarse el área, no había ni guantes ni ropa para trabajar. Esperaban que renuncie pero fue todo lo contrario, me afirmé y al poco tiempo empezamos a organizar a los compañeros y lograr derechos y conquistas y que se reconozca el trabajo del recolector", expresó Vilca, quien se convertía al poco tiempo en delegado gremial a la vez que ya integraba la Izquierda.

Contó que cuando comenzó a desempeñarse en política le costaba vencer su timidez, especialmente hablar en público, pero reveló que lo venció convenciéndose de que "las ideas de la izquierda son tan valiosas que merecen llegar a millones". (Télam)