Vecinos de Parque Chacabuco, Paternal y Colegiales se mantienen en alerta ante el avance de desarrollos inmobiliarios que contemplan edificaciones de altura en barrios que están caracterizados por tener casas bajas y sostienen el reclamo para la conservación de espacios verdes considerados necesarios para la calidad de vida en la Ciudad.

En el caso de Parque Chacabuco, los vecinos denunciaron que en la manzana de Asamblea y Pumacahua se proyectaron cuatro nuevos edificios, uno de los cuales alcanzará los 21 pisos de altura, lo que consideran que "cambiará la fisonomía del lugar de casas bajas, va a afectar la prestación de prestación de servicios y se perderá la luz natural".

Alejo, vecino de Parque Chacabuco, contó a Télam que en la zona "quieren construir en esa manzana una torre, lo que es algo inconexo con el resto del barrio que tiene la tradición de casas bajas, a lo sumo de hasta un piso, y que no tiene este tipo de construcción tan alta en 500 metros a la redonda".

"Todos pensamos que si se va a construir es porque está permitido, pero la realidad es que de acuerdo al Código Urbanístico aprobado en 2018 en ese espacio el plano límite de construcción es de 11,2 metros, es decir, no más de cuatro pisos", precisó.

Evaluó que "si no está aprobado, entonces los vecinos estamos en alerta porque creemos que la empresa constructora, M&M, va a buscar una excepcionalidad a la regla para poder avanzar ya que sabemos que están vendiendo unidades".

En el caso de Paternal, la Legislatura porteña aprobó un cambio de zonificación en un terreno conocido como La Isla, situado sobre la avenida Chorroarín al 200, que tiene en sus laterales dos polígonos que pertenecen a un privado, mientras que en el sector central hay un parque verde.

El permiso parlamentario abrió la posibilidad de que se levanten allí once torres, lo que es resistido por los vecinos de la zona que realizan reuniones periódicas en el parque para monitorear la llegada de la maquinaria que dé inicio a la obra.

En Colegiales, en tanto, los vecinos se mostraron preocupados por los cambios realizados al Código de Edificación que habilitan nuevas alturas máximas para futuras construcciones en el barrio.

Puntualmente, la denuncia de los vecinos alude al polígono comprendido entre Crámer, Elcano, Lacroze y Álvarez Thomas, donde regirán nuevas reglas "en detrimento de nuestros derechos como ciudadanos y en beneficio de de los abusadores emprendimientos inmobiliarios a cuya medida se realizaron las modificaciones".

Por otra parte, Adriana Fernández, vecina de Colegiales, contó que pelean por un "pulmón de manzana de casi siete hectáreas" que se extiende en los terrenos que rodean a la estación de trenes de ese barrio, donde el Gobierno porteño ejecutó la venta de nueve parcelas, cinco de las cuales fueron adquiridas por las empresas Sancor Seguros y Emfisa para levantar edificios de nueve pisos.

"No hay infraestructura en el barrio para recibir a 5000 personas más", dijo en declaraciones a Télam y sostuvo que "estamos en contra de la venta de tierras públicas" al recordar que todo el predio pertenecía al Estado nacional y fue transferido a la Ciudad por el expresidente Mauricio Macri durante su mandato.

Fernández contó que, a cambio de nuevas construcciones, los vecinos promueven un parque público y espacios de salud y atención a personas mayores. (Télam)