La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) advirtió hoy que 15.000 niños están aislados a cinco días del arranque de la presencialidad plena en la Ciudad de Buenos Aires y exigió el "respeto del distanciamiento social recomendado por todos los especialistas para sostener una presencialidad responsable”.

“A cinco días del comienzo de la última etapa de la presencialidad plena impuesta por el GCBA, la realidad que atraviesan las comunidades educativas se vuelve cada vez más visible por sobre el ocultamiento y el marketing electoral”, advirtió el sindicato en un comunicado.

En tanto, agregaron que “desde la eliminación del protocolo del distanciamiento social en todo el sistema educativo se debieron cerrar más de 1.000 burbujas, lo que representa alrededor 1.500 docentes y más de 15.000 chicos y chicas de las escuelas de la Ciudad que debieron ser aislados en sus hogares y, en muchos casos ser sometidos a hisopados”.

El gremio docente sostuvo que, “a la eliminación del distanciamiento, se le suma la falta de materiales de bioseguridad y medidores de dióxido de carbono para poder adecuar los niveles de presencialidad a la situación real de cada aula”.

También advirtieron que “la población estudiantil todavía no ha sido vacunada, por lo que se encuentra vulnerable a los contagios por la circulación del virus y por la aparición de nuevas cepas”.

En este sentido, le pidieron al Gobierno porteño “materiales de seguridad, medidores de dióxido de carbono, vacunación para los menores y, fundamentalmente, el respeto del distanciamiento social recomendado por todos los especialistas para sostener una presencialidad responsable”. (Télam)