Un testigo que participó de una investigación en relación al estudiante pampeano Carlos Davit, secuestrado y asesinado por la Triple A, declaró hoy en el marco del juicio por crímenes de lesa humanidad que esa organización cometió en Bahía Blanca durante los años 70.

Se trata de Eduardo Tindiglia, de 52 años, quien desde Santa Rosa, La Pampa, brindó su testimonio por videoconferencia transmitida por el canal de audiovisuales de la universidad, en el marco del juicio en el que están acusados Roberto Aceituno (70 años), Juan Carlos Curzio (76), Héctor Forcelli (71) y Osvaldo Pallero (78) como integrantes de una asociación ilícita a la que se le atribuyen 24 homicidios agravados.

El testigo, oriundo de la localidad pampeana de Guatraché, recordó que en el año 1986 fue "a Bahía Blanca a estudiar finalizado el secundario en Santa Rosa, y transcurrió esos años estudiando en el Juan XXIII y paraba en pensiones o casas de familia" al recordar que a mediados de 1988 un amigo le "pasó el dato de una pensión de Hipólito Yrigoyen 228 y que podría haber lugar disponible".

"Concurro a la pensión me atiende el dueño Sixto Banegas y me ofrece una habitación en el primer piso que tenía dos camas y que la pieza del segundo piso que era individual se iba a desocupar" para luego pasar a la otra.

"Sobre fines de 1989, el día que me había recibido y me volvía a La Pampa, don Banegas me llama y me dice: Carlos Davit, también oriundo de Guatraché, había vivido en ese lugar", comentó el declarante al indicar que el dueño de la pensión le dijo que había sido "un estudiante que paró en la pensión hasta que en noviembre de 1975, cuando se produce su secuestro y asesinato".

"Además usted durmió en la misma pieza y cama que Davit", comentó el testigo de lo que le dijo el dueño de la pensión al señalar que "quedé sorprendido" y que "era un tema que no se hablaba".

Tindiglia agregó que "en el año 2005 cuando se cumplían 30 años el asesinato de Carlos, en Guatraché, nos propusimos hacer un homenaje para reivindicar la memoria en el Cine Teatro Pampero con un video".

"Después vinieron otros homenajes", agregó al indicar que se colocó una baldosa frente al lugar frente al lugar donde había sido la pensión y se construyó un edificio" en el 2008.

"La baldosa se colocó sobre la mañana, duró una noche, esa madrugada desconocidos vinieron con una maza y la destrozaron y eso deja un poco al descubierto que en esa fecha el poder represivo seguía intacto", agregó.

El hombre recordó también que luego hubo otros homenajes donde bautizó un puente "donde fue asesinado y hallado el cuerpo como Carlos Davit" sobre la ruta nacional 3.

Sobre la investigación el testigo dijo que "en principio lo que nos preocupaba era que no sabíamos nada de Davit, no teníamos el dato ni siquiera de un amigo ni conocido en Bahía Blanca".

"Lo primero que hice fue ir a la pensión donde me atiende don Sixto Banegas, que tenía problemas de salud y de memoria, prefería no insistir sobre esa vía y me dirigí a los Organismos de Derechos Humanos", agregó.

En ese contexto comentó que luego "aparecieron amigos, conocidos, compañeros de militancia, en principio con el objetivo de la importancia de llegar a Guatraché para hacer el homenaje".

También dijo que "el objetivo era recopilar información en paralelo al homenaje" y que "la gente que se contactó trasciende el caso de Davit y uno se empezó a relacionar con los familiares de otras víctimas, donde uno pudo recopilar datos e información".

Sobre las entrevistas, contó que "recuerdo que deben haber sido unas 50 y el conjunto de los casos más de 130 probablemente, muchos de los casos buscaba tratar de conseguir información para aportar de la causa Davit a la Justicia y armar una especie de semblanza de la historia de los compañeros y compañeras que habían caído en esa época por parte de la Triple A".

"Celebro la valentía y el coraje de los integrantes del Tribunal, del equipo de Fiscales y querellantes, de los testigos en un momento histórico a pesar aún a pesar que han transcurrido 45 años", puntualizó el testigo.


(Télam)