Víctor, uno de los hermanos de Francisco López Muntaner, adolescente detenido y desaparecido en el hecho conocido como La Noche de los Lápices, relató el secuestro del joven de 16 años y las consecuencias que sufrió como soldado durante la Guerra de Malvinas.

Victor López Muntaner dio testimonio hoy ante el Tribunal Oral Federal de La Plata que juzga al represor Miguel Etchecolatz y al exjefe policial Julio Garachico, y también ante el tribunal que lleva adelante el juicio unificado por las víctimas de Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, ya que en ambos juicios se investiga el caso de su hermano.

El testigo relató las circunstancias en las que, en la madrugada del 16 de septiembre de 1976, un grupo de tareas ingresó a su casa y se llevó secuestrado a su hermano, frente a la madre de ambos.

Contó que su mamá, Irma Irene Muntaner, quiso saber por qué se lo llevaban esposado y uno de los hombres respondió: "Si él (por Francisco) nos dice lo que queremos saber yo mismo se lo traigo de regreso".

"¿Y si no sabe lo que ustedes le preguntan, quiso saber mi madre, a lo que el hombre le advirtió: ´entonces que se atenga a las consecuencias´ y se lo llevaron", recordó.

Francisco López Muntaner dijo que, luego, por declaraciones de otros sobrevivientes supo que su hermano estuvo cautivo en Arana y el Pozo de Banfield.

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"A partir del secuestro de Pancho al vecindario le costaba acercarse, mis padres tenían comercio y los clientes comenzaron a dejar de comprar: los vecinos no dejaban que sus hijos se juntaran con nosotros y a mi que me tocó transcurrir toda la secundaria me tocó sufrir amonestaciones", detalló Victor.

Contó además que cuando debió renovar su DNI, "los organismos de derechos humanos aconsejaron a mi madre que me registrara con un sólo apellido para que no me pudieran identificar.

Pero al cumplir con el servicio militar supo que sus superiores sabían bien que él era familiar de un detenido desaparecido: "Me separaban del grupo y me hacían hacer movimientos vivos aparte y me decían que eso era así porque era familiar de un detenido desaparecido y me daban los nombres de todos mis hermanos".

"Durante la Guerra de Malvinas cuando ya subíamos a los camiones para viajar a Malvinas, me bajan del camión y traen a otro soldado y me hacen entregar todo mi equipo. Suben al camión y se van a la Guerra mientras a mi me meten en el calabozo", dijo.

"Todo el tiempo que duró la guerra me tuvieron en el calabozo, por ser familiar de un detenido desaparecido", subrayó.

"Solo me dejaban salir si necesitaban algo, como habían quedado pocos soldados. Y de noche me sacaban y me llevaban a la Oficina de Inteligencia donde un coronel de apellido Mora me decía que sabía muy bien quien era yo, que tenía familiares detenidos desaparecidos y que por eso no había ido a la Guerra", apuntó.

El Tribuna Oral Federal 1 de La Plata juzga desde el 30 de agosto último al represor Miguel Etchecolatz y al exjefe policial Julio Garachico por los secuestros, torturas y crímenes cometidos en el excentro clandestino conocido como "Pozo de Arana" en perjuicio del albañil López; Norberto Rodas; Alejandro Emilio Sánchez; Patricia Dell Orto, Efraim Guillermo Cano, Ambrosio De Marco y el estudiante de La Noche de los Lápices Francisco López Muntaner.

Con otra composición de jueces, el mismo tribunal juzga desde el 27 de octubre último a 17 represores, entre ellos Miguel Etchecolatz y el exmédico policial Jorge Berges, por los delitos cometidos contra casi 500 víctimas alojadas en los centros clandestinos de detención conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno. (Télam)