Dos testigos intentaron hoy favorecer la situación de Roberto Aceituno, uno de los acusados en el juicio de lesa humanidad que se sigue por los crímenes cometidos por la organización de ultraderecha Triple A mediados de los años '70 en Bahía Blanca, al declarar hoy en una las audiencia de este proceso oral y público.

Los testigos fueron aportados por el defensor oficial Gustavo Rodríguez y brindaron sus declaraciones en el debate de la causa en la cual están acusados -además de Aceituno (70 años)- Juan Carlos Curzio (76 años), Héctor Forcelli (71) y Osvaldo Pallero (78) como integrantes de una asociación ilícita a la que se le atribuyen 24 homicidios.

El primero de ellos es José El Alabi, de 70 años, quien dijo conoció a Aceituno "desde chico porque vivía en Ingeniero White", donde ambos jugaban al fútbol en el club Huracán y Comercial, y agregó que, "después, con el paso del tiempo lo conocía por razones laborales".

El hombre narró que había conocido al acusado entre los años 1965 y 1966 "cuando teníamos 14 o 15 años" y luego lo volvió a tratar entre 1975 y 1976.

Al ser consultado sobre la personalidad moral de Aceituno, Alabi indicó que "trabajamos juntos desde el 2001 al 2015, el comportamiento fue excelente, no tuve ningún problema" cuando trabajaban en el puerto de Ingeniero White.

Sobre si llevaba armas Aceituno, el testigo aseguró que "no, no me consta y que conversábamos de trabajo y de cosas rutinarias" y que "nunca hablamos de ese tema" en referencia a hechos sucedidos con anterioridad a la dictadura cívico militar.

El testigo sostuvo además que "nunca había escuchado hablar de la existencia de la Triple "A" en Bahía Blanca.

Por su parte y ante una consulta de la Fiscalía de Derechos Humanos sobre si Aceituno trabajó en la Universidad del Sur, el testigo dijo que "sí porque cuando se extendió el certificado de servicio para que él se jubile, en el listado de Anses figuraba que trabajó en la Junta Nacional de Granos y en la Universidad del Sur".

En el marco de la audiencia también declaró Roberto Ferri, de 70 años, quien afirmó sobre Aceituno que lo conoció "desde chico en el barrio Boulevard Juan B. Justo de Ingeniero White, vivíamos a tres cuadras de diferencia".

Sobre el concepto que guardaba sobre el imputado, el declarante aportó que "era una persona trabajadora, lo considero buena persona" y que "nunca" tuvo un comportamiento violento".

"Jamás, nunca le vi un arma, para nada", aseguró el testigo, y sobre la existencia de la Triple A en Bahía Blanca sostuvo que "escuchaba por comentarios, los diarios y las radios, nada más", al tiempo que remarcó: "A mi no me consta que Aceituno haya integrado algún grupo" parapolicial. (Télam)