Un hombre que fue detenido y secuestrado cuando tenía 16 años relató hoy en el marco del juicio conocido como "Mega Causa Zona V", por el que se encuentran imputadas 38 personas, entre ellos militares y expolicías federales y bonaerenses por delitos en perjuicio de 334 víctimas durante la última dictadura.

Se trata de Gustavo Isaac Partnoy, quien brindó testimonio sobre su detención en el Comando V Cuerpo del Ejército, como así también de lo que consideró que en aquel entonces era "La Escuelita", el centro clandestino de detención de Bahía Blanca.

Partnoy brindó su declaración en forma virtual ante el Tribunal Oral Federal integrado por los jueces Ernesto Pedro Francisco Sebastián, Sebastián Luis Foglia y Marcos Javier Aguerrido.

"Tenía 16 años en el momento del secuestro", dijo el hombre al comentar que había estudiado hasta tercer año en las Escuelas Medias de la Universidad Nacional del Sur, en tanto que el resto del secundario lo hizo en la provincia de San Juan.

Partnoy dijo que fue secuestrado el 23 de julio de 1976 "en vacaciones de invierno, cuando estaba de visita en Bahía Blanca porque estudiaba en San Juan en ese momento y estaba en la casa de mi padre", un domicilio ubicado en la calle Soler 350.

"Estaba durmiendo, de golpe se sienten ruidos, la casa estaba llena de soldados, militares uniformados con ropa de fajina", comentó y añadió: "Me quedé quieto, tenía miedo".

El hombre dijo que "empezaron a revisar y revolver todo, mi padre (José Partnoy) tenía un par de armas de uso civil registradas, enseguida las agarraron, las pusieron en el living y les adosaron un montón de armas pesadas que eran de ellos".

"Después nos sacaron de la casa, nos llevaron a un tipo furgoncito, salimos al Comando V Cuerpo del Ejército. No tenía noción de lo que pasaba, estaba desconectado de la realidad como una especie de viviendo un sueño", describió.

En su testimonio dijo que una vez en el Comando V Cuerpo lo "mantuvieron parado un montón de horas frente a una pared, casi todo el día", y después lo tiraron a un calabozo "envueltos con unas mantas, donde había mas detenidos, era un lugar pequeño".

"La venda la tuve y no me acuerdo cuando me la sacaron, me la pusieron. Incluso veía un pedazo de pared, parado, no me acuerdo si la veía por abajo de la venda", agregó.

La victima reseñó que posteriormente los trasladaron a un "edificio, un lugar amplio donde venía gente de la banda, supongo del Ejército, a tocar, y ahí había un montón de detenidos, con catres".

Relató que, después de una semana, los hicieron "firmar como si salieran libres", pero los "metieron en un coche vendados y los llevaron a otro lugar dando vueltas".

"Llegamos a un lugar que era un campo, se notaba en el aire el ruido de árboles, había algún árbol y un molino. Recuerdo una pared blanca, que para enterar de alguna manera había que agachar la cabeza, bajar como un par de escalones", dijo sobre lo que, a su criterio, se trataba del centro clandestino de detención conocido como "La Escuelita".

"Era como una casa vieja con varias habitaciones, me daba cuenta porque cuando me llevaban al baño había que pasar por puertas, pasillos", evocó y añadió: "Después de estar tirado me ataron a una cama con unas esposas y ahí transcurrían los días".

Partnoy recordó que "había un detenido que se quejaba constantemente y pedía lipirona, me quedó ese nombre por haberlo escucharlo ahí", además de que, consignó, "había una chica que no la vi pero que todos los carceleros le prestaban mucha atención, le decían Zulema".

También el testigo dijo que en un determinado momento lo llevaron junto a su padre por un camino de tierra a un campo donde les "gatillaron con una pistola en la cabeza. Nos decían 'Ahora los vamos a reventar'", puntualizó.

El hombre recordó también: "Una vez me interrogaron, había un escritorio y una cama atrás del escritorio, me pusieron una luz y me empezaron a hacer preguntas si conocía subversivos, si estaba en actividades políticas; si no les gustaba lo que decían me cacheteaban de atrás".

"Debo haber estado una semana en un lado y otra en el otro", comentó y consignó que los captores usaban apodos como "Chamamé, a otro 'El Tío' y a otro le decían 'Zorzal'".

Partnoy dijo que tras permanecer por espacio de una semana junto a su padre "los sacaron de ahí en un auto, sin decirles adónde íbmn, era a la madrugada".

"Nos hacen bajar de un auto con las vendas puestas, nos dijeron que no nos diéramos vuelta hasta pasado un tiempo", relató y completó que permanecieron así hasta que se quitaron la venda.

"Fue un shock sacarse la venda, un mareo importante, después de tanto tiempo vendado, fuimos caminando por esa misma calle hasta que llegamos a una estación de servicio y ahí ya no me acuerdo mas", concluyó Partnoy. (Télam)