El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, consideró hoy que todavía no están en la provincia ante la llamada segunda ola de la pandemia por coronavirus.

"Desde el Gobierno creemos, en base a los datos que tenemos, que todavía no estamos viviendo la segunda ola en Mendoza”, dijo el mandatario a la prensa tras la inauguración del Centro de Distribución y Empaque de Adulto Frío, en General Alvear, que tiene como objetivo fortalecer la lucha contra la mosca del mediterráneo.

Agregó que “para medir los casos hay que ver la positividad" que, precisó, en la actualidad es de "entre el 12% y 14%", un nivel que "no es bajo pero tampoco es el 44%" que la provincia tuvo en su peor momento.

Suárez dijo respecto a la política que lleva adelante su provincia para mitigar los contagios por coronavirus que siguen “apostando a la ciudadanía, a la conciencia social y a las normas básicas de prevención para evitar la enfermedad y mantener abierta la economía”.

Señaló que es la misma postura que vienen manteniendo desde el inicio de la pandemia y que han debatido con el Gobierno nacional.

En este marco, precisó que cuando se debatió el toque de queda nocturno, su provincia se opuso porque “no se pueden tomar medidas nacionales para todo el país cuando los comportamiento sociales son distintos, la geografía y los climas cambian y la situación sanitaria también”.

“En Mendoza no estamos sufriendo los picos que se están viviendo en otros lugares como la Costa Atlántica, la ciudad de Buenos Aires y Santa Fe”, concluyó el gobernador mendocino.

Suárez estuvo acompañado en el acto por el presidente del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen), Alejandro Molero.

La mosca del Mediterráneo, una de las plagas más perjudiciales para la agricultura a nivel mundial, en Mendoza se implementa la Técnica del Insecto Estéril (TIE).

Esta técnica consiste en la cría masiva, esterilización y posterior liberación al ambiente de ejemplares machos esterilizados de mosca del Mediterráneo, los que al cruzarse con hembras fértiles no dejan descendencia, esta técnica es biológica por naturaleza y no genera impacto negativo sobre la biodiversidad. (Télam)