El canciller, Felipe Solá, destacó hoy que la próxima visita del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que llegará al país en junio acompañado por una delegación de empresarios, servirá para "ratificar la presencia española" y observar el "nivel de expansión posible que tienen las empresas" en la Argentina.

En dialogó con Radio Nacional España, Solá remarcó que ese país, primer socio comercial de la Argentina de la Unión Europea y el segundo inversor después de Estados Unidos, "tiene un plan de reactivación de la economía muy importante que implica una forma de modernización de algunos sectores" y que contiene un "plan de internacionalización de la economía española que es lo que lleva al presidente Sánchez a venir con empresarios".

"Vienen a ratificar la presencia española y también a ver el nivel de expansión posible que tienen las empresas", en la Argentina, dijo el Canciller, en la entrevista divulgada por el Palacio San Martín, a través de un comunicado.

La visita de Estado del mandatario español, prevista para el 8 y 9 del mes próximo, tendrá lugar luego de la reciente gira realizada por el presidente Alberto Fernández por Europa y que incluyó a España, Portugal, Francia, Italia y el Vaticano.

Consultado al respecto de la gira presidencial, de la que también formó parte, el ministro de Asuntos Exteriores señaló: "pedimos a los países que nos ayuden a convencer al directorio del Fondo (Monetario Internacional) para que Argentina ni ningún país paguen sobrecargos".

"Estamos en una negociación con el FMI en la que además de la cuestión de la pandemia, hay también una cuestión de una deuda absolutamente no sustentable", dijo y recordó que de esa manera "fue declarada el año pasado" por el propio organismo multilateral de crédito.

En ese sentido, el canciller mencionó que las autoridades del Fondo reconocieron a los 44.000 millones de dólares que el organismo otorgó al Gobierno de Mauricio Macri "como una deuda que no debió darse" y añadió que "a partir de ese momento estamos negociando, con el ministro de Economía, Martín Guzmán, a la cabeza de la negociación".

"Ese fue el cometido del viaje, informar en qué etapa estamos", explicó el jefe del Palacio San Martín y agregó que la instancia actual de la negociación "tiene dos cuestiones importantes: una vinculada con crédito de facilidades extendidas y la otra vinculada a los sobrecargos".

En relación con esto último, detalló que "cuando un país toma deuda del FMI por encima de lo que su porcentaje le permite dentro del Fondo, se le aplica un sobrecargo de 2 puntos porcentuales".

"Nosotros no sentimos que haya sido una decisión nuestra la de aceptar ese crédito fenomenal que fue admitido por el Fondo y que se prestaba para que el entonces presidente Macri ganara las elecciones, tal como nos dijo al presidente Alberto Fernández y a mí en una visita a México el actual presidente del BID y entonces funcionario de Donald Trump, Mauricio Claver-Carone", enfatizó Solá.

Por otra parte, consultado por el estado de la economía argentina, el canciller señaló que "la pandemia ha generado varios meses de confinamiento, lo que significó una pérdida de la riqueza y caída del producto bruto" porque "se paralizó casi totalmente durante mucho tiempo del 2020 la creación de la producción".

"La reducción del PBI y el costo fiscal aumentado por la mayor emisión debido a los gastos en salud y aquellos para sostener la economía formal e informal en el marco de la pandemia, se sumó al alto nivel de pobreza heredado del gobierno anterior, que a su vez aumentó por la pandemia", explicó.

Por último, sostuvo: "Tenemos esos tres temas y la caída del déficit fiscal y de ingresos brutos. De ahí que arrancamos de un punto muy bajo" pero que, no obstante, "hay una recuperación económica industrial importante, en algunos casos estamos mejor que antes de la pandemia".

"Pero nos queda también una cuestión importante: que las empresas que tienen menos impacto de mano de obra y más impacto de capital se recuperan más rápido que las que son mano de obra intensivas", concluyó. (Télam)