La senadora neuquina Silvia Sapag (Frente de Todos) afirmó hoy que elevar el número de la Corte Suprema a 15 integrantes "es un buen número" para "dar señales de cambios" en el Poder Judicial, y evaluó que el máximo tribunal se encuentra en la actualidad "degradado" e imposibilitado a la hora de "impartir justicia".

"Es una Corte degrada, cuestionada y en la que no se puede confiar.

Realmente, no puede dictar justicia porque además degradó a todo el Poder Judicial", señaló Sapag en declaraciones a El Destape Radio.

La senadora patagónica, quien es autora de un proyecto de ley para reformar la Corte Suprema, sostuvo que "no es lo mismo 25 que 15 miembros, ya que lo mejor sería tener más miembros, pero las circunstancias son muy especiales en Argentina, luego de que quisieran matar a la Vicepresidenta" Cristina Fernández de Kirchner.

De esta forma la legisladora justificó el cambio de la iniciativa original que habían presentado los gobernadores, que contemplaba una corte de 25 miembros.

"Una corte con 15 integrantes me parece muy bien. Ese el mismo número que el proyecto de ley que presenté previo a la propuesta de 25 que después formularon los gobernadores", subrayó Sapag.

En ese sentido, la legisladora admitió que "ahora volvemos al número de 15 porque tenemos que negociar el quórum porque tenemos una situación muy justa".

"Tenemos que dar señales y empezar a resolver este tema de la Corte de una vez por todas, ya que lo deberíamos haber hecho mucho tiempo antes sin llegar a estas instancias", apuntó.

Por otra parte, explicó que en el proyecto de ley de su autoría, "se prevé la representación de todas las regiones del país y con una igualdad de género".

"La mitad de los miembros de la actual Corte fueron nombrados de forma inconstitucional por un decreto de Mauricio Macri. Fueron puestos por (Héctor) Magnetto (director del Grupo Clarín). Ellos aceptaron esas designaciones, aunque eso después se corrigió en el Senado", señaló sobre los ministros Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti.

Y sobre el desempeño que tuvieron esos magistrados en la Corte, la senadora aportó: “Para evitar que un juez dictamine sobre un excliente, propongo que en el currículum digan quienes fueron sus anteriores representados y que pase un tiempo determinado para que puedan actuar en un caso que pueda involucrar algún interés".

"Se deben hacer declaraciones juradas públicas, y que sean sujetos controlados por la ciudadanía como el resto de los funcionarios legislativos y ejecutivos. Nosotros somos expuestos a votación popular, pero los jueces una vez que ingresan es de por vida y por eso los controles deberían ser mayores”, reflexionó.

En otra parte de la entrevista, Sapag vinculó el estado de la Justicia con el intento de magnicidio que sufrió la vicepresidenta el pasado 1 de septiembre, cuando ingresaba a su vivienda en el barrio porteño de Recoleta.

"El desencadenante de esto fue exponer a nuestra Vicepresidenta a un juicio (Caso Vialidad) en donde no se cumplió con derecho a defensa y la presunción de inocencia y no tuvo fiscales y jueces imparciales", sentenció.

(Télam)