El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Santiago Cafiero expuso su discurso en la Primera Sesión Plenaria Seguridad Alimentaria y Energética, en el marco de la 17ª Cumbre de Líderes del G20.

“Es tiempo de exigir la paz. Sonará ingenuo en los oídos de muchos, pero es muy riesgoso para el mundo que se tolere la lógica de la escalada militar como un modo válido en la resolución de conflictos”, indicó el Canciller, quien reemplazó al Presidente durante la exposición por un tema de salud.

En esta línea agregó que “los efectos de la guerra afectan al mundo todo. En el hemisferio norte los mercaderes de la muerte negocian armas letales, pero en el hemisferio sur lo que termina matando son la pobreza y el hambre”.

Pobreza en Latinoamérica

“Es imperioso que unamos esfuerzos para que las partes involucradas regresen a la mesa de negociaciones. Debemos hacer valer la fuerza del multilateralismo aunque algunos quieran desconocerla. Nuestros pueblos necesitan desarrollarse con justicia social, en un mundo que en la diversidad encuentre la paz”, aseveró el Canciller.

Asimismo, convocó a “recuperar la paz y contribuir a la recuperación mundial”, y afirmó que “la Argentina quiere ser parte en la construcción de un mundo más solidario que garantice la seguridad alimentaria", una meta que "significa terminar con el hambre en el mundo. Si es eso lo que buscamos, empecemos por poner fin a la intolerable desigualdad que la concentración económica provoca”.

Guerra en Ucrania

En este marco Cafiero recordó que “América Latina y el Caribe enfrentaron en 2020 la peor contracción económica de su historia. Ahora debemos enfrentar los efectos de la guerra”, al tiempo que reiteró el pedido de la última Cumbre de las Américas en donde el Presidente propuso “organizar continentalmente no solo la producción de alimentos, sino también el desarrollo de nuestro enorme potencial energético y de minerales críticos para la transición ecológica”.

Yacimiento de Litio

En este sentido detalló que “tan solo en Argentina contamos con la segunda reserva de gas no convencional del mundo. Con Chile y Bolivia constituimos el triángulo del litio en el que se concentra más del 60% de las reservas mundiales de ese mineral. Y estamos desarrollando la producción de hidrógeno verde”.

“Es nuestro deber construir un mundo más justo y previsible. Démosle una oportunidad a la paz. La historia es una magnífica maestra que acumula experiencias. Pero su enseñanza solo trasciende cuando somos capaces de escucharla”, concluyó Cafiero