Integrantes de la Comunidad Indígena de Caspalá, en Jujuy, reclamaron hoy la renuncia de comisionado municipal de esa localidad, Natividad Apaza, luego de las denuncias por represión policial contra los lugareños que el pasado viernes culminó con varias personas heridas.

El conflicto se desató el último viernes cuando un grupo de efectivos de la policía provincial arremetió con un operativo con gases lacrimógenos y balas de goma contra un grupo de vecinos de la pequeña localidad, que mantenían una protesta en defensa de un espacio deportivo donde el Gobierno jujeño impulsa la construcción de un colegio secundario.

Los comuneros manifestaron que el jefe comunal, Natividad Apaza, “decidió romper el único espacio comunitario de la zona por orden del gobernador Gerardo Morales, sin escuchar a los pobladores”, en relación a las obras que se pretenden iniciar en el espacio de esparcimiento.

En un comunicado, los lugareños aseguraron que, en gestiones anteriores del Ejecutivo local, “se compró un terreno para la construcción del establecimiento educativo”, por lo que consideraron que “no se estaba escuchando al pueblo” al momento de la toma decisiones.

El pueblo de Caspalá se encuentra en el Departamento Valle Grande a unos 240 kilómetros de la capital jujeña, un lugar que en diciembre de 2021 fue elegido por la Organización Mundial de Turismo (OMT) como uno de los 44 sitios del mundo con mayor sostenibilidad por su riqueza cultural, patrimonial y el cuidado de la naturaleza.

Los comuneros relataron que, antes de los incidentes, se encontraban realizando una “olla popular” como forma de protesta pacífica y en ese momento “apareció la infantería y se llevaron todas las pertenencias personales, detuvieron a cuatro personas y reprimieron con balas de goma y gases lacrimógenos atentando con la vida de mujeres, niños y personas mayores”, situación de conflicto que le adjudicaron al jefe comunal.

En ese marco reclamaron la renuncia de Apaza al considerar que “hubo abuso de autoridad contra los pobladores de Caspalá desde que asumió”.

Asimismo afirmaron que para la toma de decisiones en relación a las obras “no se cumplió con la consulta previa, libre e informada de la OIT a la que el país está adherido”, al tiempo que consideraron que “nunca se vivió tanto maltrato en la historia de Caspalá, es la primera vez que se violenta de esa forma a la comunidad”, según remarcaron.

Finalmente convocaron a las autoridades provinciales y nacionales para iniciar una mesa de acuerdos que permita acercar posiciones sobre el conflicto, debido a que “no hay diálogo con el comisionado municipal”. (Télam)