El juez federal de La Plata Alejo Ramos Padilla destacó hoy en la jornada "Malvinas desde una mirada de los Derechos Humanos y el acceso a la Justicia" el abordaje del reconocimiento de los cuerpos de los soldados caídos desde "una perspectiva de los derechos humanos".

"No querían que se abordara el reconocimiento de los cuerpos con una perspectiva de los derechos humanos. La similitud entre estos casos (de Malvinas) y los casos de las Madres (de Plaza de Mayo), que seguían esperando a sus hijos, era la misma", afirmó Ramos Padilla durante el encuentro organizado por el Centro de Estudios Judiciales de la Universidad de Lomas de Zamora, que fue transmitido por la plataforma Zoom.

El juez que fue querellante en la causa Malvinas destacó que "quienes volvían" después de la guerra solamente podían hablar del conflicto bélico como "si fuera una gesta" y tenían "prohibido contar que habían padecido torturas, que habían padecido hambre, porque en definitiva se tenía que sostener el 'Vamos ganando'".

Ramos Padilla estuvo acompañado en el panel por el presidente del Centro de exCombatientes Islas Malvinas (Cecim) La Plata, Rodolfo Carrizo, y por el exsubsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes, Pablo Vassel.

El actual juez federal, recordó que conoció a los integrantes de Cecim en 2010 cuando se encontraban "sin abogado" luego de que Vassel, quien había iniciado el reclamo de Malvinas ante la justicia en el 2007, fue nombrado miembro del Consejo de la Magistratura.

"Tomé las causas de las torturas", recordó Ramos Padilla, y continuó explicando que "no solamente nos habíamos olvidado de las familias, de los jóvenes que habían sido escondidos, sino que también de los caídos que estaban en un cementerio con una lápida que ni siquiera los identificaba con su nombre".

El magistrado precisó que en aquel momento, había 122 tumbas en el cementerio de Darwin en las islas Malvinas, de las cuales "más de 100" estaban sin identificar, y que no fue hasta el año 2017 en la que se logró reconocer "la mayoría de los cuerpos".

"Lo preocupante fue que los gobiernos democráticos también llevaron adelante esa política desmalvinizadora en los 80 y 90. La causa Malvinas fue utilizada primero para sostener la dictadura y después para reclamar impunidad con los indultos" hacia los militares, explicó.

En la misma línea, instó a distinguir la "cuestión Malvinas", que refiere al reclamo diplomático, de la "causa Malvinas" que se vincula con el aprovechamiento "del sentimiento" que había por las islas que hizo que "un 2 de abril (de 1983) los militares se apropiaran de la causa y convocaran a esa plaza que aplaudió la guerra".

Por su parte, Carrizo habló de "la generación de jóvenes" que fueron "formateados en la dictadura militar" que "no tenían derecho a tener ni el pelo largo, ni andar sin documento, ni a elegir ni siquiera al presidente del Centro de Estudiantes".

"Esta generación que vivió ese formato generacional es la que le tocó ir a Malvinas", expresó.

El abogado Pablo Vassel recordó que las Fuerzas Armadas de la época se basaron en "la Doctrina de Seguridad Nacional" en la que "el enemigo pasaba a estar adentro" para perseguir a quienes tenían "capacidad de generar conmoción en el status quo".

"Esa doctrina que hizo que los argentinos fueran tuteladas por sus Fuerzas Armadas dio los Centros Clandestinos de Detención y esa idea es la que llevaron a Malvinas".

Además, Carrizo afirmó que "la demanda" de los excombatientes "es la de acceder a una justicia" que permita "esclarecer qué pasó" ya que "eso sería una acto reparatorio con las víctimas y las familias, y también una manera de honrar la memoria de todos los compañeros caídos".

Vassel advirtió que los excombatientes plantearon el caso "ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos" y exhortó a la Corte Suprema de Justicia, que debe pronunciarse sobre la pertinencia de delito de lesa humanidad en la causa, a que "eviten el bochorno de que los propios soldados no encuentren justifica en su propia patria". (Télam)