El embajador argentino en la OEA, Carlos Raimundi, ponderó hoy el discurso del Presidente Alberto Fernández en la IX Cumbre de la Américas por la repercusión que tuvo "entre los países más cercanos" y consideró que las palabras del jefe de Estado "se identifican con las posiciones que sostuvo Argentina en política exterior".

"Tuvo un protagonismo muy grande el discurso del Presidente Fernández. Debe haber sido una de las cosas más trascendentes que pasaron en esta Cumbre por todo lo que dejó para el análisis. El discurso repercutió muy bien entre los países más cercanos", señaló Raimundi en diálogo con AM 990.

Y en se sentido, agregó: "Las palabras del Presidente se identifican mucho con las posiciones que siempre sostuvo Argentina en política exterior, cuando ha tenido gobiernos nacionales y populares".

Asimismo, el funcionario señaló que recibió "muy bien" las palabras presidenciales y resaltó que lo mismo sucedió con "todos los sectores del arco nacional y popular" en Argentina, en referencia a la firma de un "documento de aval" que difundieron las fuerzas políticas que conforman el Frente de Todos (FdT), como muestra de apoyo.

Raimundi aunque destacó las conversaciones previas a la Cumbre que mantuvo Fernández como presidente de la Celac con el primer mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro (excluido del encuentro), su par mexicano Andrés Manuel López Obrador, y el de Bolivia, Luis Arce.

En relación a las exclusiones de Venezuela, Nicaragua y Cuba de este encuentro por decisión de Estados Unidos, Raimundi evaluó que el proyecto de Washington de "reeditar un panamericanismo con un país que marca un modelo que debe ser seguido por el resto de la región quedó muy debilitado".

"Aun los países que no se identifican con esa posición tienen un dejo de amargura muy grande porque la pertenencia al mundo americano no les ha resuelto los problemas", argumentó.

Por otro lado, aseguró que existe "mucho malestar" hacia la figura del secretario general de la OEA, Luis Almagro, a quien Fernández le pidió en su discurso que renunciara por el apoyo que el diplomático uruguayo le dio al golpe de Estado que sufrió el expresidente de Bolivia Evo Morales, en noviembre de 2019.

"Todavía lo sigo viendo con mucho apoyo a Almagro. A partir de este momento se puede generar una etapa distinta que acelere el proceso de desgaste de su gestión en la OEA", conjeturó Raimundi.

Por último, consultado por el bloqueo que ejerce Estados Unidos sobre Cuba desde hace 60 años, el funcionario consideró que primero debe "levantarse" esa medida de aislamiento, y luego permitir que la nación caribeña "goce soberanamente de los recursos que le corresponden", y a partir de allí, "empezar a vislumbrar una discusión sobre su legitimidad".

"¿Cómo voy a condenar a un gobierno si lo tengo atado de pies y manos y aislado del comercio y de la economía internacional?", subrayó. (Télam)