El referente de agrupación HIJOS, Carlos Pisoni, afirmó que el fallecimiento de la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, ocurrido el domingo pasado, es "comparable" con los del expresidente Néstor Kirchner y el futbolista Diego Armando Maradona, porque se trata de figuras que dejan "un legado irremplazable".

"Hebe es irremplazable; nos marca un camino. Podemos hablar de legados, pero no hay nadie que pueda continuarla. Es una gran personalidad. Nos va a costar mucho hacernos a la idea de que ya no la tenemos más. Su muerte es comparable con la de Néstor (Kirchner) y Diego (Maradona). Son ausencias que se sufren todos los días", señaló hoy Pisoni en declaraciones a FM La Patriada.

Hebe, la histórica dirigente de Madres que presidía el emblemático organismo de derechos humanos que se enfrentó con la última dictadura, murió el domingo a los 93 años en el Hospital Italiano de La Plata, y hoy será homenajeada en la ronda número 2328 que se realiza desde hace 45 años en Plaza de Mayo para reclamar por los desaparecidos.

Los restos de Bonafini descansarán en la Plaza de Mayo, al igual que los de Azucena Villaflor de Vicenti, la primera madre, cuyas cenizas permanecen enterradas en la base de la Pirámide de Mayo, el mismo sitio donde hace 45 años las mujeres de pañuelo blanco comenzaron su lucha en medio de la dictadura militar.

Pisoni confirmó la presencia de HIJOS en la Plaza y sostuvo que se esparcirán las cenizas de Hebe "donde ella empezó a dar sus primeros pasos de lucha" y en el lugar en el cual "las madres siempre seguirán presentes".

“Si algo caracterizó a Hebe es que hizo propia la lucha de sus hijos. Era una figura disruptiva porque en plena dictadura y después en la democracia hacía lo que muchos no se atrevían”, apuntó Pisoni.

Por otro lado, el referente de derechos humanos criticó a referentes de la oposición e indicó que "un integrante del Estado no puede negar la desaparición forzada de personas".

"Si un funcionario público lo hace, debería aplicarse la inhabilitación del cargo. Hay que poner límites, empezar a tener un debate. Los discursos negacioncitas y de odio son y fueron el germen del intento de magnicidio a (la vicepresidenta) Cristina (Fernández de Kirchner). Hubo un envalentonamiento y un sector de la sociedad que dice lo que quiere sin tapujos e incitan a la muerte", subrayó. (Télam)