Mohsen Rabbani, el exagregado cultural de la Embajada de Irán en la Argentina y acusado como autor intelectual del atentado a la AMIA, consideró que el informe del servicio de inteligencia israelí del Mossad sobre ese ataque ocurrido en Buenos Aires en julio 1994 "es un paso muy pequeño hacia la verdad", y volvió a negar que su país haya participado de la voladura de la sede de la mutual judía.

"El informe (del Mossad) es algo positivo y significa un pequeño paso hacia la verdad. ¿Pero quién va a pagar los daños que durante tantos años nos ocasionaron a nosotros y a nuestras familias y de toda la gente inocente que fue encarcelada en Argentina?", se interrogó Rabbani en declaraciones a Radio 10.

Una publicación del diario The New York Times en base un informe interno del Mossad sobre los atentados perpetrados a la embajada de Israel en 1992 y a la Amia en 1994 en la ciudad de Buenos Aires aseguró que ambos ataques "fueron llevados a cabo por una unidad secreta de Hezbolá", que no contó con colaboración de "ciudadanos argentinos ni asistidos en el terreno por Irán".

La información contradice lo concluido por la Justicia argentina sobre el ataque a la mutual judía en lo concerniente a una conexión local y a la colaboración iraní en la organización del atentado.

El artículo menciona un estudio interno realizado por el Mossad que "ofrece un relato detallado del modo en el que se planearon los atentados", incluida "la forma en que el material para los explosivos se introdujo de contrabando a la Argentina en botellas de champú y cajas de chocolate".

El director del Centro Nacional de Diplomacia Pública de Israel, Lior Hayat, confirmó este domingo la autenticidad del informe que fue difundido inicialmente por el diario estadounidense New York Times.

Sin embargo, el funcionario afirmó además que el informe no morigera la responsabilidad de los exfuncionarios de la Embajada de Irán en Buenos Aires y de jerarcas de la nación persa sobre los que pesan circulares rojas de Interpol para ser detenidos por esos ataques terroristas de 1992 y 1994, entre ellos Rabbani.

El exfuncionario iraní afirmó además que en su momento el gobierno argentino de Carlos Menem le pidió "que no volviera al país" y le prometieron enviarle luego "una carta de invitación para que regrese", algo que no se cumplió

"Las investigaciones en Argentina no siguieron un curso normal. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel están detrás de las acusaciones contra Irán", subrayó Rabbani en la entrevista que brindó a Radio 10 esta mañana.

En ese sentido, aseguró "no tener dudas" de que el fallecido fiscal de la Unidad AMIA, Alberto Nisman, "cobraba" de esos servicios y hacía "lo que ellos le dijeran".

Además de Rabbani, la justicia argentina acusa a otros cuatro ciudadanos iraníes (Ahmad Reza Asghari, Alí Fallahijan, Ahmad Vahidi y Mohsen Rezai) de estar implicados en el ataque a la AMIA e Interpol mantiene sobre ellos pedidos de captura internacional.

(Télam)