Integrantes del Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos que funciona en el expredio de la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina de Mar del Plata, junto al Faro de Punta Mogotes, denunciaron una agresión por parte de un grupo personas que ingresaron durante una actividad y gritaron a los presentes que eran "todos zurdos" y que "los desaparecidos son solo 4 mil".

A través de un comunicado, los integrantes del colectivo de derechos humanos informaron que el hecho ocurrió el último sábado por la mañana, mientras se desarrollaba una visita guiada a través de la cátedra Taller de Práctica III de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Según precisaron, mientras se realizaba el taller introductorio del recorrido en uno de los espacios del predio, ubicado junto a la ruta 11, "ingresaron a la oficina, a los gritos dos hombres de unos 60 años con anteojos negros".

"Gritaban que todo lo que se decía en este lugar era mentira y que ellos habían estado en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina ´en el ochenta´. Ante la sorpresa comenzamos a reiterarles que se retiraran, que habían entrado a una oficina de trabajo y que estábamos trabajando con un grupo", indicaron.

Según precisaron en el comunicado, los hombres se pararon en la puerta de ingreso a la oficina para bloquear la salida, y repetían "incontables veces que todo lo que se decía era mentira" y aseguraban a los presentes que eran "todos zurdos".

"Después de un rato, el hombre que más gritaba salió y continuó reiterando las mismas frases a los gritos pero desde la ventana de la oficina. El otro hombre ingresó unos pasos más adentro. Se le continuó diciendo que debían retirarse. A lo que respondía: ´A mí no me va a sacar nadie´", relataron los miembros del colectivo de derechos humanos, e indicaron que por tratarse de fin de semana, el espacio no contaba con presencia de personal de seguridad.

Cuando los hombres decidieron retirarse, según indicaron, uno de ellos expresó: "Lo que iba a decirles es que los desaparecidos son solo 4 mil".

Al dejar el lugar ambos agresores, al menos dos hombres más los esperaban fuera del lugar.

A partir de este hecho, referentes del espacio comunicaron que "mientras no se resuelva esta situación" trabajarán "a puertas cerradas cuando no haya personal de seguridad en el predio", y resaltaron "la urgencia de que se asigne un espacio físico en el ingreso del predio para cumplir las funciones de recepción, vigilancia y seguridad".

En ese sentido, señalaron que el Faro de la Memoria "tiene la característica de recibir a un público diverso que, en la mayoría de los casos, ingresa a conocer el faro, en otros casos van por el Espacio para la Memoria y, en tercer lugar, son ex estudiantes y ex conscriptos que vuelven a visitar el predio donde estudiaron o hicieron el servicio militar obligatorio".

"Esta situación particular nos pone como trabajadores constantemente ante la vinculación con un público que trae consigo las representaciones sociales de toda la sociedad argentina y, con ellas, sus formas de expresión. En la gran mayoría de los casos pacíficas, pero, en otros, a través de formas violentas de modo verbal", expresaron.

Y en ese sentido, entendieron que esta vez se "dio un paso más", ya que los agresores decidieron "ingresar a una oficina, cerrar la posibilidad de paso y expresar de modo muy violento una posición que de no haber sido manejada de manera calma por quien realizaba el taller o, por alguno de los participantes del recorrido, podría haber escalado a otras formas".

Advirtieron en esa línea que "en los últimos tiempos, expresiones negacionistas y reivindicadoras del proceso represivo vuelven a tener una importante agencia de expresión pública y, con ellas, estas formas de manifestación violenta". (Télam)