Los organismos de derechos humanos reclaman a 45 años del último golpe de Estado la aplicación de "una política integral de desclasificación de archivos realizados durante la última dictadura cívico militar, y en particular, los provenientes de los servicios de inteligencia", al tiempo que valoran las iniciativas que la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) , Cristina Caamaño, realizó en ese sentido.

Marcela Perelman, Directora del Área de Investigación del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), explicó a esta agencia que la desclasificación de esos materiales de inteligencia "es un paso muy importante en empezar a desmontar el secretismo que rodea a las estructuras de inteligencia en la Argentina, característicos de la ex SIDE, anterior a la dictadura, que siguió durante ese período y que atravesó la democracia".

No obstante, remarcó la necesidad de "una política integral de la desclasificación del Estado debido a que a lo largo de la democracia los procesos de desclasificación han sido por tandas, y se interrumpen".

"Las desclasificaciones, por lo general, corresponden a momentos políticos muy específicos y no ha habido una política estatal sostenida de realizarlo en forma integral", añadió tras explicar que si bien "un documento hallado es importante para encontrar evidencias judiciales y la reconstrucción de la historia, es en el conjunto de esos documentos donde se cobra un conocimiento acabado de lo acontecido".

El pasado 10 diciembre, la AFI desclasificó documentos de inteligencia y seguimiento que la ex SIDE confeccionó sobre los organismos de derechos humanos en tiempos del terrorismo de Estado y se los entregó a las entidades que fueron objeto de esas actividades como Abuelas de Plaza de Mayo y el CELS.

Al respecto, Carolina Villella, abogada del equipo jurídico de Abuelas, sostuvo a Télam que "para nosotros es sumamente importante la información entregada, ya que todavía hay mucha oscuridad acerca de las operaciones de inteligencia".

"Esos documentos entregados en diciembre estaban vinculados específicamente a los organismos. Allí pudimos reconstruir que la ex SIDE hizo un seguimiento muy pormenorizado que impacta por el grado de detalle, respecto de la cantidad que integraban la asociación de Abuelas, y lo que más impresiona es cómo tenían nombre y apellido de cada una que estaban en las distintas filiales", detalló Villella.

Y en ese sentido, la letrada agregó: "Sobre los nietos no encontramos nada, de todas formas sabemos que la información de inteligencia es muy sensible y que difícilmente podamos hallar un texto que nos diga donde encontrar un nieto o nieta, si esperamos la desclasificación de más archivos y de un modo integral, a fin de que con un criterio amplio, se puedan vincular distintos datos para llegar a análisis más complejos".

Sobre los documentos entregados al CELS, Perelman contó que "son microfichas digitalizadas, registros individuales, datos y comunicaciones que cubren el período 1976-1984, y abarcan desde la fundación del Centro en 1979 hasta sus primeras acciones públicas y la toma de denuncias, así como la solidaridad recibida a nivel local e internacional", expresó.

Perelman añadió que "la ex SIDE estuvo interesada en la búsqueda de fondos para conformar el Centro de Documentación y el Centro de Estudio y Promoción Sindical en Villa Constitución. Luego, hizo un seguimiento detallado de los procedimientos y la repercusión pública local e internacional del allanamiento a las oficinas del CELS de 1982 y la detención de varios de sus directivos e integrantes".

También los archivos contienen un "seguimiento de la recepción de las denuncias, y seguimientos particulares a integrantes del Centro".

En tanto, los organismos lamentaron no haber encontrado allí listados ni documentos que aporten información directa y completa referida al destino de las personas desaparecidas aunque los documentos permiten la reconstrucción histórica, social y judicial de los crímenes.

Sobre la caja de documentación sobre Abuelas de Plaza de Mayo, Villella contó que "la documentación fue presentada en dos cajas, y cubre desde 1977 al 30 de diciembre de 1988".

"Contiene microfichas (digitalizadas), y materiales que corresponden a lo hallado en las bases informáticas de consulta de la AFI en el 2020", confió.

El informe de inteligencia deja al descubierto el impacto que la lucha de los organismos en el exterior tenía sobre la dictadura argentina.

A diferencia de la documentación entregada al CELS, en la mayoría de las microfichas vinculadas con Abuelas de Plaza de Mayo se pueden rastrear los diferentes destinatarios institucionales que recibían los partes de información e inteligencia, demostrando un sistema burocrático e institucionalizado de control de la sociedad civil. (Télam)