Nora Rivera, ex presa política durante la última dictadura militar, declaró en el juicio de lesa humanidad de la causa denominada "La Escuelita VII" que se desarrolla en Neuquén, donde contó los pormenores de su detención, y aseguró que no volver a ver a sus amigas que fueron detenidas "es un desgarro que siempre va estar presente".

Ante los jueces Alejandro Cabral, Alejandro Silva y Simón Braccoque, que integran del Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén (TOF), la testigo narró los pormenores de su detención ocurrida el 12 de junio de 1976 por parte de efectivos de la policía de la provincia de Río Negro.

Durante varios días permaneció detenida en la Cárcel Federal U9 de Neuquén para luego ser trasladada en avión hacia el Centro Clandestino de Detención La Escuelita de Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires.

Rivera confirmó que en ese mismo lugar pudo escuchar hablar a Susana Mugica y Mirta Tronelli, quienes permanecen desaparecidas y dijo que “no volver a ver a tus amigos nunca más y no saber qué pasó con ellos es un desgarro que siempre va a estar presente.

“Los que habíamos estado presos y las familias que tenían algún familiar desaparecido éramos como los leprosos de la antigüedad, no teníamos una campanita pero cuando nos veían venir se cambiaban de vereda, estábamos solos y podía encontrar consuelo en amigos cercanos o en quienes atravesaban una situación igual o parecida”, recordó.

Destacó “el enorme poder de reparación que han tenido y que tienen estos juicios que no se hubieran podido realizar sin el esfuerzo y el compromiso de muchísimas personas”.

Rivera guardó pacientemente durante 45 años una certificación que solicitó para evitar que la despidan de su trabajo que justificaba los días en los que no pudo asistir a sus labores por haber estado detenida.

El documento lo firmó y entregó en mano, el ex Jefe de Personal del Comando de Brigada de Neuquén (fallecido), Luis Alberto Farías Barrera en donde consta que permaneció detenida a disposición del Ejército entre el 12 y el 20 de junio de 1976.

Por otro lado, declaró también hoy, Silvia Tronelli, hermana de Mirta, detenida desaparecida el 11 de junio de 1976 en la localidad de Barda del Medio, Río Negro.

La describió como una “mujer inteligente, bondadosa que hubiera aportado mucho a este país si no la hubieran secuestrado y desaparecido”.

Relató la “incansable” búsqueda por todo el país se llevó adelante su padre hasta que “alguien lo llamó y le dijo que no la busque más, que la habían matado y tirado al mar”, aseguró.

Mirta Tronelli estudiaba la carrera de Servicio Social de la Universidad Nacional del Comahue, trabajaba en el Ministerio de Bienestar Social de Neuquén donde fue secuestrada por un grupo de tareas en las oficinas ubicadas en pleno centro de la capital provincial.

Este es el séptimo juicio de lesa humanidad que se sigue en la provincia y en el cual están imputados 5 ex jefes militares y de fuerzas de seguridad nacionales y provinciales por 20 víctimas de las cuales 9 permanecen en condición de detenidas desaparecidas.

Los hechos que se investigan ocurrieron en junio de 1976 en las ciudades de Cutral Có, en la capital neuquina, en Cinco Saltos; y en Cipolletti (Río Negro).

Particularmente son investigados los vuelos clandestinos realizados desde el aeropuerto de Neuquén a la ciudad de Bahía Blanca para trasladar a los detenidos al Centro Clandestino de Detención "La Escuelita" que funcionó en un predio del V Cuerpo de Ejército de la ciudad bonaerense.

Los 15 imputados son Juan José Capella, Miguel Ángel Cancrini, Norberto Condal, Jorge Di Pasquale, Jorge Granada, Raúl Guglielminetti, Gerónimo Huircain, Jorge Molina Ezcurra, Desiderio Penchulef, Oscar Lorenzo Reinhold, Sergio San Martín, Jorge Soza, Carlos Taffarel, Walter Tejada y Osvaldo Páez.

Los desaparecidos son Jorge Asenjo, Carlos Chávez, Susana Mujica, Alicia Pifarre, Carlos Schedan, Arlene Seguel, Mirta Tronelli, Cecilia Vecchi y Miguel Ángel Pincheira. (Télam)