El secretario adjunto de la Unión de los Trabajadores de la Educación (UTE), Eduardo López, dijo hoy que "no habrá clases hasta el viernes en la Ciudad si todo sigue igual" en cuanto a la suba de casos de coronavirus y definió al Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta como "negacionista sanitario".

En el inicio de la la segunda semana de vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) presidencial que estableció las clases virtuales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por 15 días para contener los contagios de Covid-19, López informó que UTE lleva a cabo la "sexta jornada de paro en defensa de la vida y la salud, porque nuestras vidas valen más que la campaña de Larreta".

En diálogo con FM La Patriada, el dirigente gremial dijo que la medida de fuerza "es un paro al negacionismo sanitario" del Gobierno porteño, que desoyó el DNU de Alberto Fernández y ordenó que en la Ciudad haya clases presenciales.

Por otro lado, López dijo que "hoy las escuelas están vacías y casi no hay clases a distancia", y afirmó que "hubo más clases en abril del año pasado, que fue a distancia, que este mes. La diferencia es que este es un año electoral".

"De cada 100 integrantes de la comunidad educativa -detalló- cinco están con presencialidad. El resto, o está de huelga, o está enfermo con Covid, o aislado por contacto estrecho, o dando clases a distancia mediante un acuerdo de las familias con la escuela".

López también denunció que desde el Ejecutivo porteño "no solo amenazan a los docentes con descontar los días", sino que también "presionan a los padres con sacarle la vacante si no llevan los chicos a la escuela. Lo han dicho los funcionarios y algunos directivos. Está escrito y lo dicen en las reuniones", remarcó.

Por otro lado, anunció que el gremio abrirá "una cuenta bancaria solidaria para recibir donaciones que serán destinadas en canastas de comida para los docentes a quienes les descuentan los días" y que "esas canastas serán repartidas en los nodos de la economía popular. Vamos seguir luchando, porque primero está la vida".

Luego, el gremialista pidió al ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, que intervenga para evitar que el Gobierno porteño sancione a los docentes que adhieren al paro.

"Que Trotta le mande un telegrama a Larreta para que se abstenga de aplicar descuentos y sanciones a los docentes y presionar a las familias que eligen respetar el DNU presidencial", dijo.

Sobre el plan de vacunación local, el dirigente gremial denunció que la ciudad de Buenos Aires "es la jurisdicción que más obliga a los docentes a ir a la presencialidad cuando se vacunaron el 14 por ciento" de ellos.

"Hay 16.000 vacunas que no sabemos a dónde fueron a parar -agregó-. Le dieron vacunas a las prepagas, pero, tal como denunció (la diputada nacional por la Ciudad) Paula Penacca, no hicieron la trazabilidad que permite saber a dónde fueron esas vacunas". (Télam)