La secretaria de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Social, Fernanda Miño, aseguró que el plan Mi Pieza es "una política pública que va al corazón de la necesidad" y anunció que el ministro de esa cartera, Juan Zabaleta, dispuso que "por todo lo que queda de la gestión se siga con este programa". ​

"Encontré las fotos que me habían regalado las chicas de las obras, ¡mirá la belleza de estas fotos!", dijo la secretaria desde su oficina en Plaza de Mayo mientras mostraba unos retratos donde se veían mujeres en overoles y cascos con palas y bolsas de cemento.

"Nosotros pensábamos hacer tres sorteos, el segundo fue en diciembre y el próximo va a ser en febrero. Pero ahora la idea es seguir haciéndolo cada dos o tres meses", explicó la funcionaria en declaraciones a Télam.

El programa nacional Mi Pieza está dirigido exclusivamente para mujeres que se encuentren relevadas en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), y se brinda a las beneficiarias hasta $240.000 para refaccionar sus hogares.

El objetivo del programa es "integrar barrios populares con obras de urbanización, lotes sociales con servicios y masivos mejoramientos habitacionales". El Ministerio de Desarrollo Social lleva ya más de 65.500 millones de pesos invertidos.

"Leímos la integración de los barrios populares como una demanda y, al tener el impacto del aporte a las grandes fortunas, pudimos hacer esta política con una perspectiva de género", sostuvo Miño.

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En su oficina hay mapas de la Argentina y de la provincia de Buenos Aires, fotos de Cristina y Néstor Kirchner, y otras tantas de Lula da Silva y Evo Morales. Acompañándola estuvieron sus dos hijas, mellizas de 9 años, que cada tanto se acercaban para abrazar a su madre.

Según los datos que se desprenden de la segunda inscripción de Mi Pieza, la mayoría de las mujeres (63%) que se sumaron solicitó $240.000 con el objetivo de destinarlos a ampliar sus viviendas, mientras que el 27% también solicitó ese monto, pero para realizar más de una obra de refacción.

"En algunos lugares, a través de este programa va a llegar por primera vez el Estado", destacó la funcionaria.

Para Miño la pandemia modificó el rol de la mujer en los sectores populares: "Eran las que habrían la puerta de su casa y sacaban la olla a la esquina, quienes se transformaban en maestras y quienes tenían que salir a conseguir el pase para hacer las horas en casas de familia", dijo.

Aún así Miño reconoce que "los sectores populares vienen muy por detrás de esa lucha de empoderamiento".

La funcionaria aseguró que la respuesta de las mujeres beneficiadas ha sido de "una gran alegría"

"Mi Pieza tiene esto de la rapidez y que va a la urgencia, a lo que le duele a la familia todos los días, la humedad, el frío, el hacinamiento", sostuvo la secretaria.

Actualmente el Ministerio tiene obras de integración social y urbana en 353 barrios. Entre esas obras están garantizar el acceso a las redes de agua, cloacas, luz y gas; mejoramiento de la accesibilidad y la construcción de espacios deportivos y comunitarios en 20 provincias del país.

Miño vive aún en el barrio dónde creció, en La Cava, ubicado en el partido bonaerense de San Isidro, y para poder verificar la eficacia del programa admite que está visitando a sus propias vecinas.

"Las visito sin foto, sin nada, para ver como sigue todo. Es importante que en el propio lugar donde vivo y viví tantos años tenga la posibilidad la política de transformar un poco", aseveró.

En esta línea, sostuvo que por su experiencia personal "se vive así porque no hay otra forma" y que es "a partir del ordenamiento dentro del propio hogar, cuando uno empieza a estructurar su vida".

A la vez, explicó cuales fueron las dificultades que encontró su Secretaría al llevar a cabo el programa.

"Tenés mujeres que salieron sorteadas y después no las encontrás más. Por eso vamos contactando a los barrios para que las vayan a buscar y hay un trabajo militante detrás", explicó

Respecto a esto, aclaró que "sería imposible llevar adelante una política así si no hay un trabajo militante en el territorio" y aseguró que "eso lo están entendiendo desde lo municipios y supera a cualquier bandería política".

Miño remarcó que "la idea es poder seguir con el programa" y sentenció que "el desafío va a estar en como se va a acompañando, como conseguir los recursos para que esto siga y de seguir teniendo de primera mano las cosas que van faltando".

(Télam)