Ante la incertidumbre que ha generado el cambio de era, con sus rápidas y profundas transformaciones tecnológicas, la inequidad creciente, la tensión entre las grandes potencias, el cambio climático y la presente y futuras pandemias, es necesario retornar al espíritu que alumbró el retorno a la Democracia

La histórica decisión de la Argentina y Brasil expresada en la Declaración de Foz de Iguazú en 1985, dejó atrás décadas de desconfianza estratégica entre ambos países. Fue la piedra fundamental de lo que seis años después sería el Mercosur, y con los acuerdos posteriores de Argentina y Chile marcarían un Cambio Estratégico en la Geopolítica de nuestra región: un espacio de paz, convergencia política y proyección en los mares del sur

Paradójicamente, en el momento de creciente globalización se produjo el retroceso y debilitamiento del multilateralismo

Frente a esta realidad es necesario sacar al Mercosur del estancamiento y desconfianza que está viviendo

Ni el mundo ni nuestros países son los mismos que hace tres décadas

Esto exige renovarnos para buscar una actualizada convergencia en la diversidad

Es necesario profundizar nuestros acuerdos estratégicos, incrementar el comercio interno entre nuestros países y articular cadenas productivas entre nosotros y con otras regiones, para participar activamente en el comercio global. (*) Presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. JOB/JC/OM NA