Luis Czyzewski y Mario Averbuch, familiares de las víctimas del atentado contra la AMIA, le anunciaron hoy al Tribunal Oral Federal 8 (TOF) que no se presentarán a la audiencia virtual prevista para mañana, en la que se abordarán los planteos de nulidad formulados por los imputados de la causa en la que se investiga la firma del memorándum entre Argentina e Irán.

A través de sus abogados, ambos querellantes adelantaron que no asistirán a la audiencia porque mañana "se celebrará el acto en conmemoración de un nuevo aniversario del atentado terrorista a las sedes de AMIA-DAIA", convocado por esas instituciones de la comunidad judía.

"Informamos al Tribunal que hemos decidido no participar de la audiencia. En primer lugar porque, como lo hacemos hace 27 años, respetaremos la memoria de 85 argentinos que perdieron la vida en ese infausto atentado terrorista, entre quienes se encontraban nuestras hijas; en segundo lugar porque consideramos que la audiencia ordenada por el Tribunal es nula y no la convalidaremos con nuestra presencia", sostuvieron.

En el párrafo final de su presentación indicaron: "Los familiares de las víctimas del atentado terrorista a las sedes de AMIA-DAIA no le tenemos miedo a la verdad. Por el contrario, desde que el fiscal (Alberto) Nisman formuló su denuncia solo deseamos que se realice el juicio oral y público, oportunidad en la que los imputados podrán ejercer plenamente sus defensas".

La audiencia de mañana tiene como eje principal el tratamiento de los planteos de nulidades contra el fallo de diciembre de 2016 con el cual la Cámara Federal de Casación Penal dispuso la reapertura de la denuncia del fallecido fiscal Nisman contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y varios funcionarios de su Gabinete a los que acusó de querer encubrir a los iraníes imputados por el atentado a la AMIA.

El fallo de Casación ahora cuestionado fue firmado por los jueces Gustavo Hornos y Mariano Borinsky quienes, según trascendió este año, por aquellos días ya habían entablado una relación con el entonces presidente Mauricio Macri y se habían reunido con él tanto en la Casa Rosada como en la quinta de Olivos, sin formalizar esas visitas en el registro de audiencias.

Las defensas de algunos de los imputados, entre ellas la de la vicepresidenta, sostuvieron en sus planteos de nulidad que la causa pudo haber sido reabierta en una maniobra urdida por los jueces junto con el expresidente, quien se mostraba por esos días interesado en que se dictara un fallo de tales características.

Si se decretara la nulidad de aquel fallo, la causa se caería y no llegaría a juicio oral y público.

La audiencia de mañana fue convocada por el TOF 8, que podría optar ahora por postergarla o iniciarla e interrumpirla, en virtud de los distintos planteos que recibió en las últimas horas para posponerla.

(Télam)