El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, reivindicó hoy la reforma jubilatoria aprobada en la provincia y dijo que las modificaciones al régimen previsional fueguino se votaron por unanimidad luego de "escuchar el legítimo reclamo" de jubilados y trabajadores estatales.

En declaraciones oficiales, Melella (Frente de Todos) sostuvo además que los cambios fueron estudiados para garantizar su "sostenibilidad en el tiempo".

La Legislatura fueguina sancionó el 31 de octubre una ley por la cual los empleados públicos provinciales podrán jubilarse con 55 años de edad hasta 2027 y cobrar hasta el 88% de su sueldo en actividad.

La norma contiene un artículo denominado "bonificación por servicios excedentes" en el que se establece que el jubilado podrá superar el 82% móvil accediendo a "un 1% más por cada año y medio de servicio que exceda los aportes necesarios para jubilarse", con un tope máximo "del 88%".

La ley establece que de este beneficio quedarán exceptuados los vocales del Tribunal de Cuentas de la provincia, el Fiscal de Estado, los jueces y funcionarios del Poder Judicial, al igual que quienes perciben sueldos superiores al del gobernador.

La norma cambió también la forma de calcular el haber jubilatorio, que antes remitía al promedio de los sueldos de los últimos 10 años de actividad, y ahora promediará los mejores 60 sueldos de los últimos 10 años.

Para solventar el mayor gasto derivado de estos cambios, se estableció que las contribuciones patronales subirán al 16 % para el caso de jubilaciones ordinarias y al 18% para los regímenes especiales (dos puntos más que actualmente).

La reforma será promulgada por Melella, quien la asoció con la "recuperación de derechos" y salió a defenderla cuando Mauricio Macri declaró que ese tipo de iniciativas provocarían un "desastre" en el futuro del sistema previsional.

El miércoles pasado, Macri afirmó desde Twitter que la ley aprobada por "legisladores de Tierra del Fuego del FdT y JxC" era "una vergüenza" porque flexibilizaba "requisitos de jubilación para empleados públicos" y permitía jubilarse "con 20 años de aportes sin importar la edad", y encuadró la iniciativa como una "fiesta" que "pagan los que trabajan".

Melella le respondió al día siguiente, también en Twitter, al definir a Macri como un "repetidor de frases hechas" y aconsejarle que "se informe mejor" y deje de faltarle el respeto al federalismo y a las autonomías provinciales.

"Usted le falta el respeto a todo el pueblo fueguino, a los servidores públicos de nuestra provincia, a todo el arco político fueguino, incluso a su propio espacio político", replicó.

Aludió así a la decisión de dos legisladores radicales de Juntos por el Cambio, Federico Sciurano y Liliana Martínez Allende, de votar positivamente la reforma jubilatoria.

Sciurano, exintendente de Ushuaia y actual legislador provincial, defendió también la ley e incluso le reprochó a Macri haber firmado "una norma similar durante su gestión en la Ciudad de Buenos Aires, vinculada a la posibilidad de retiro voluntario de trabajadores estatales de CABA para las mujeres desde los 55 años y hombres de 60, con 20 años de servicio, incluyendo incluso un subsidio".

El legislador agregó que lo que se aprobó en Tierra del Fuego es un régimen "similar a una jubilación anticipada" con cinco años de vigencia que apunta a corregir una reforma previa que había implementado en 2016 la exgobernadora Rosana Bertone.

La postura de Sciurano y las críticas de Macri expusieron las diferencias que la ley jubilatoria provocó en Juntos por el Cambio de Tierra del Fuego.

La tensión quedó a la vista con los dichos del diputado nacional Federico Frigerio (PRO-TdF), para quien la reforma "flexibiliza las condiciones jubilatorias permitiendo que algunos empleados públicos provinciales puedan jubilarse con privilegios".

(Télam)