El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, descartó hoy la posibilidad de decretar una movilización de la población por la guerra en Ucrania, después de que su homólogo ruso, Vladimir Putin, anunciara el miércoles una "movilización parcial" para intentar incorporar a cerca de 300.000 personas a las Fuerzas Armadas.

"No habrá movilización. No vamos a movilizarnos. Es una mentira", dijo el mandatario bielorruso, quien se encuentra en el poder desde 1994.

Además, Lukashenko subrayó que Minsk responderá a cualquier intento de atentar contra la seguridad en el país, según reportó la agencia bielorrusa de noticias BelTA.

Asimismo, el ministro de Exteriores bielorruso, Vladimir Makei, destacó durante la jornada que Minsk no está a favor de la guerra, si bien aseguró que "tampoco es un traidor".

"Hay referencias a Bielorrusia como cómplice del agresor o incluso como parte en conflicto. Dijimos y seguimos diciendo que Bielorrusia nunca defendió la guerra, pero no somos traidores", afirmó.

"Tenemos compromisos con los aliados y estamos siguiéndolos de forma estricta y respetaremos el espíritu y la letra de los tratados internacionales de los que somos parte", resaltó. "Bielorrusia declara de forma responsable que ningún soldado bielorruso ni ninguna pieza de equipamiento fue enviada a Ucrania para ser parte de las hostilidades", añadió.

Makei ha reseñado por ello que "expertos independientes de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) confirman que Bielorrusia no es parte de un conflicto armado internacional" y denunció que "todas las acusaciones contra Bielorrusia por parte de Occidente son absolutamente infundadas". (Télam)