Referentes de todas las confesiones religiosas se reunieron hoy en la Catedral metropolitana, en el marco de la conmemoración del Día de la Libertad Religiosa, y destacaron el camino del diálogo ecuménico e interreligioso en el país.

Durante el encuentro, que se realizó dentro de la catedral respetando el protocolo de distanciamiento y fue transmitido por las redes sociales, representantes de cada religión expusieron sobre el aporte que hacen para "contribuir al bien común de la Argentina", indicaron los organizadores.

La actividad se enmarcó en la última encíclica del papa Francisco, "Fratelli tutti", cuyo capítulo VIII está dedicado a "Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo".

Del acto participó también el secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, quien destacó la colaboración ante la pandemia del coronavirus "de todas las confesiones religiosas a lo largo y a lo ancho de todo el país" y añadió: Ojalá todos este proceso doloroso y de sufrimiento nos sirva para pensar en una Argentina mucho más unida".

En ese marco, el funcionario anunció que ayer se firmó una declaración federal por el Día de la Libertad Religiosa, en la que funcionarios del área de todo el país se comprometen a "proteger la libertad religiosa en nuestro país, que tiene una larga tradición de convivencia en la Argentina".

"Argentina es, en defensa de la libertad religiosa, un verdadero modelo hacia el mundo, que este año, se encuentra padeciendo una pandemia que afecta a la humanidad", dice el documento.

El encuentro comenzó con la bienvenida del cardenal primado de la Argentina, y arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, y por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea.

En ese marco, Ojea remarcó que "nosotros, como describe el papa Francisco en la encíclica Fratelli Tutti, tenemos los vínculos muy enfermos", y que ahora "se trata de trabajar para romper esa cultura del individualismo feroz, y que el Señor nos ilumine para encontrar juntos caminos nuevos de fraternidad que tanto los necesita nuestra Patria".

Por su parte, el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, señaló que "este encuentro es una muestra de fe, de esperanza y de pasión de convivencia, donde todos podemos y debemos estar juntos, y Argentina es un ejemplo de eso, porque además hay políticas publicas para que todos podamos convivir en paz".

A su turno, el sheik Abdelnaby Elhefnawy llamó a "que cada uno sienta que el otro es su hermano", y que es "nuestro deseo la convivencia en paz entre las distintas razas y religiones para que sirvan de ejemplo a todos los países desde este bendito suelo argentino".

Desde las iglesias evangélicas agrupadas en Aciera, su vicepresidente, Christian Hooft, afirmó que "muchas veces nosotros hemos sido agentes de división y persecución" y que "desde esa humildad, queremos asumir nuestra responsabilidad y renovar nuestro compromiso por la reconciliación por la paz, en especial en la Argentina".

En el marco del acto, hubo también referencias proyecto de ley sobre interrupción voluntaria del embarazo que fue enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso y comenzará a ser tratado la semana próxima por la Cámara de Diputados.

El presbítero Guillermo Marcó, del Instituto de Diálogo Interreligioso, expresó: "No puedo dejar de compartir en este espacio, aunque todos podemos tener miradas diferentes, el dolor que siento frente a la posibilidad de que se esté discutiendo la vida humana como si fuera simplemente un enfrentamiento entre dos cuadros de fútbol".

En esa línea, Marcó señaló "que se trata de que esa vida inalienable debería merecer la dignidad de otro tratamiento, por lo menos no en estas circunstancias penosas de salud que vive nuestro país".

Por su parte, el pastor Norberto Saracco, presidente de la Iglesia Buenas Nuevas, de Aciera, puntualizó que "nuestra Constitución respeta los derechos todos, en especial, de nuestros niños y niñas desde el momento de la concepción". (Télam)