La Legislatura porteña aprobó hoy una declaración de repudio al accionar de los agentes de la Policía de la Ciudad involucrados en el homicidio de Lucas González, el adolescente baleado en Barracas, aunque el bloque oficialista Vamos Juntos defendió la gestión del Ministerio de Justicia y Seguridad capitalino y la oposición advirtió que "no hay control político" sobre el funcionamiento de la fuerza en el distrito.

La declaración expresa su "profundo pesar por el homicidio de Lucas González" y "repudia el accionar de los agentes policiales involucrados", además de solidarizarse con la familia y solicitar a las "autoridades competentes se arbitren todas las medidas necesarias a fin de esclarecer con la mayor celeridad posible este gravísimo hecho y prevenir casos de violencia institucional".

Al debatir sobre la declaración en el recinto, la diputada del Frente de Todos (FdT) Claudia Neira definió la muerte de Lucas González como un "caso de violencia institucional flagrante" y repudió a los "tres policías que vulneraron todas las leyes de nuestra ley de seguridad pública".

Luego, explicó que dicha ley "divide las tareas de investigación y de prevención" y agregó que solo las tareas de investigación pueden realizarse sin uniforme.

Neira también afirmó que el homicidio de Lucas puso al descubierto que "hay alrededor de 2.000 policías de civil caminando por las calles de la ciudad, integrando brigadas que funcionan bajo las ordenes de comisarios".

Además, lamentó que fuera rechazado el pedido que presentó el FdT para citar al recinto de sesiones al ministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D'Alessandro, para que informe sobre el funcionamiento de esas brigadas, pero informó que presentó otro, para que el funcionario acuda a la comisión de Seguridad de la Legislatura.

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La diputada del Frente de Izquierda (FIT-Unidad) Amanda Martín, por su parte, recordó que el pedido de su bloque para citar a D'Alessandro también fue rechazado por el oficialismo porteño, y definió el homicidio como un "caso de gatillo fácil".

"No es un caso aislado, a cinco años de la creación de la Policía de la Ciudad, hubo 121 casos de gatillo fácil", dijo, y añadió que "las fuerzas policiales no actúan solas, lo hacen al amparo del Estado".

Luego, Mercedes de Mendieta, también del FIT, dijo que las brigadas que funcionan dentro de la Policía de la Ciudad "son parte del delito organizado".

El diputado Claudio Cingolani, del bloque oficialista Vamos Juntos, dijo a su turno: "Queremos hacer llegar a la familia nuestra más profunda condolencia, queremos esclarecer este hecho, exigimos justicia y que se castigue a los culpables".

Luego, remarcó que el Gobierno de la Ciudad "no encubre a nadie", y agregó que D'Alessandro "actuó en tiempo y forma, sin medias tintas", apartando a los efectivos involucrados, estableciendo "sanciones preventivas" y poniendo "toda la información a disposición del abogado de la familia y de la justicia".

Por último, la diputada del FdT Victoria Montenegro dijo: "Lo que sucedió es responsabilidad de todos, fue nuestra policía. No hay control político sobre esta fuerza, ¿por qué no viene el ministro a responder?"

Y agregó que "no fueron tres policías sueltos, trabajan de forma orgánica, reportan a un comisario, que a su vez reporta a un jefe".

Luego, llamó a los diputados del oficialismo porteño a "trabajar en materia de seguridad".

"Este año -añadió- la comisión de seguridad de la Legislatura se reunió una sola vez. Pedimos que nos escuchen. Nosotros vamos a los barrios, hablamos con los vecinos, identificamos el problema, presentamos los proyectos y no hay respuesta". (Télam)