Diputados del oficialismo y de la oposición polemizaron hoy en la primera sesión extraordinaria del cuerpo por el funcionamiento del Poder Judicial, luego de que el diputado del Frente de Todos Martín Soria (Río Negro) cuestionó la supuesta "mesa judicial" que habría funcionado durante el gobierno de Mauricio Macri.

En el marco de las presentaciones de cuestiones de privilegio, Soria aseguró que en la gestión de Cambiemos "se manipulaba a la Justicia” y dijo que la gestión anterior “convirtió a la Casa Rosada en la sede oficial del lawfare”, al asegurar que el despacho oficial del expresidente se convirtió a su vez “en la agencia de Clarín y La Nación”.

En ese sentido, el diputado del Frente de Todos por Río Negro hizo referencia a la existencia de "un Poder Judicial rancio, corrompido y sin rastros de independencia e imparcialidad".

Afirmó además que “el lawfare en la Argentina perdió su sede en la Casa Rosada" pero, dijo, "sigue más vivo que nunca en algunos despachos del Poder Judicial; en algunos despachos de la Corte Suprema o de Comodoro Pro”, en alusión a los tribunales de Comodoro Py 2002 en el barrio porteño de Retiro.

A su turno, el diputado nacional del PRO Fernando Iglesias aseveró de manera enfática: "Es raro que hablen de 'lawfare' los miembros de un partido que desde 1983 controlan el Senado, porque todos los jueces que han sido designado pasaron por el filtro del Partido Justicialista, compañeros”.

“Cuatro de cinco miembros de la Corte Suprema de Justicia los designaron gobiernos peronistas, compañeros; diez de doce de los de Comodoro Py los designó el gobierno justicialista, compañeros…Así que si quieren hacer limpieza en la Justicia, nosotros estamos de acuerdo, empecemos”, afirmó Iglesias.

El diputado del PRO planteó, en ese marco, una cuestión de privilegio contra el legislador del Frente de Todos y presidente de la comisión de Justicia, Rodolfo Tailhade, quien lo denunció recientemente por supuesto “enriquecimiento ilícito”.

Iglesias recordó que tiene 63 años, que tendría que concurrir a un tribunal para defenderse "por primera vez" y manifestó: “Eso me llena de pena, pero me llena de orgullo que lo haya hecho un canalla que es el del chiquero de las denuncias y en cierta forma estoy contento porque ya me sentía discriminado porque ya había denunciado a casi todo nuestro bloque por las cosas más insólitas”.

Por su parte, Tailhade sostuvo que “durante 2018 y 2019, mientras el país se empobreció por la crisis generada por el gobierno más inútil de la historia, mientras a los argentinos les iba muy mal, el diputado Iglesias viajó por todo el mundo… En esos informes de gestión no aparece ninguna consideración de esos viajes”.

Tailhade presentó entonces una cuestión contra Iglesias por “poner en crisis la legitimidad de nuestro ejercicio” y precisó luego los viajes realizados por el diputado de Juntos por el Cambio y relacionó a los mismos con congresos organizados por el Consejo Federalista Mundial, que el propio Iglesias preside.

“Este señor se autoinvitaba a sus propios congresos”, denunció Tailhade, al precisar que en tres viajes había recibido en concepto de viáticos 7.076 dólares. Y añadió: “Más de un millón de pesos para que este señor recorriera el mundo vaya a saber para qué”, tras lo cual pidió a la presidencia de la Cámara “investigar en profundidad” el tema.

Finalmente, Tailhade dijo estar “convencido de que hubo un fraude a la Cámara de Diputados".

"(Emilio) Monzó fue engañado, otorgó viáticos para viajes que deberían haber sido costeados por la propia organización. Esto pone en crisis nuestros cargos”, concluyó. (Télam)