El presidente Alberto Fernández anunció hoy que las clases serán "exclusivamente a distancia" hasta el 21 de mayo próximo en todos los niveles educativos de aquellas zonas catalogadas de "alerta epidemiológica y sanitaria", como es el caso del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA).

"El dictado de clases se realizará exclusivamente a distancia", anunció Fernández en el mensaje difundido esta mañana, en el que precisó una serie de nuevas medidas restrictivas que se aplicarán en todo el país desde el primer minuto de mañana, 1 de mayo, hasta el 21 de mayo próximo para contener el avance del coronavirus.

La suspensión de clases presenciales y actividades educativas no escolares presenciales en todos los niveles será aplicada para las zonas denominadas de "alerta epidemiológica y sanitaria", según se precisó oficialmente.

"Es decir, los lugares donde hay una alta proporción de contagios o que ellos están aumentando muy velozmente", explicó el mandatario, quien, además, enfatizó que "la situación en el AMBA es crítica".

"Hay zonas del país que están en situación de alarma epidemiológica y sanitaria. En estas zonas el sistema de salud está muy tenso y la proporción de casos sobre la población es muy alto", consideró.

El Presidente admitió las "dificultades que esto plantea a los niños, niñas, adolescentes y a las familias", pero advirtió que "lamentablemente, en estas zonas de alarma se trata de una medida necesaria para reducir la circulación".

"Todo este esfuerzo lo estamos haciendo para retomar en estas zonas la presencialidad cuidada cuando los indicadores epidemiológicos y sanitarios lo permitan. Es el desafío de todos y todas lograrlo", aseguró.

También, resaltó que "hoy, en más de 20 provincias argentinas donde hay clases presenciales" y reafirmó que para el Gobierno nacional la educación "es prioritaria".

"Para nosotros, la educación es un tema prioritario. Sólo se dictan clases a distancia allí donde la pandemia lo exige", subrayó el jefe de Estado durante el mensaje grabado en el que dio detalles de las nuevas medidas que regirán desde mañana.

En su alocución, el jefe de Estado convocó a todos los argentinos a seguir "redoblando unidas y unidos los cuidados y la vacunación (contra el coronavirus) en las próximas semanas".

Luego de los anuncios del primer mandatario, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, defendió la decisión de suspender las clases presenciales en todos los niveles educativos al señalar que no se trata de "una decisión en contra de nadie, sino a favor de cuidar vidas".

En esa misma línea, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, reafirmó que para el Gobierno nacional “es importante mantener la presencialidad” aunque justificó la continuidad de la suspensión de las clases en las aulas en las zonas de alerta epidemiológico basado en la situación sanitaria producto de la segunda ola de contagios.

En ese contexto, planteó que “el desafío en estas tres semanas es aspirar a bajar todos los indicadores" como el número de casos y la ocupación de camas de terapia intensiva "para volver a recuperar la presencialidad en las escuelas con protocolos después del 21 de mayo en el AMBA”.

Desde que el presidente Alberto Fernández firmó el decreto de necesidad y urgencia 241 por el cual suspendió por 15 días, del lunes 19 hasta hoy, las clases presenciales en el AMBA, se desató una disputa entre Nación y la Ciudad.

El jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, objetó el DNU ante la Corte Suprema de Justicia y no lo acató.

Luego de conocerse el DNU específico para el AMBA, la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso y Administrativo de la Ciudad falló a favor de la postura de Rodríguez Larreta que decidió cumplir ese fallo, pero ignoró la decisión que unos días más tarde emitió el juez en lo Contencioso y Administrativo federal Esteban Furnari, quien declaró “la incompetencia” de ese tribunal local y ordenó que se garanticen las clases virtuales hasta que la Corte Suprema defina sobre la cuestión de fondo.

Tras el dictamen del procurador interino de la Nación, Eduardo Casal, quien avaló la postura del Gobierno porteño, sería inminente el fallo de la Corte sobre un decreto que vence hoy.

La decisión del máximo tribunal sentaría jurisprudencia sobre la legalidad a la hora de determinar si el Estado nacional puede definir la suspensión o no de las clases de la Ciudad o una provincia o si está violando su autonomía, tal como afirma la administración que conduce Rodríguez Larreta.

Sobre el dictamen de Casal, Cafiero consideró que "no es vinculante" y adelantó que desde el Gobierno “continuamos con el entendimiento de que todas las normas que se dictan son constitucionales; creo que el proceso está equivocado”.

Para el jefe de Gabinete, es una "cuestión conceptual básica, y se confunden medidas sanitarias con medidas educativas, pero es parte también de un debate que se embarró y no tuvo claridad y esa poca claridad la está expresando él (Casal) con su dictamen" ante la Corte Suprema.

Ante la diferencia conceptual con el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires respecto a la suspensión de las clases presenciales, fue Trotta quien fustigó: “La Ciudad parece no reconocer la situación tan grave que vive el AMBA”.

Por su parte, el Gobierno porteño se mantiene firme en su postura de mantener la presencialidad pero, a diferencia de lo que propugnaba días atrás, ahora definiría que el nivel secundario tenga clases virtuales, mientras que inicial y primario seguirán con la presencialidad, según adelantaron fuentes del Ejecutivo capitalino.

Esta definición, en la Ciudad se develará esta tarde cuando Rodríguez Larreta junto a la ministra de Educación, Soledad Acuña, brinden una conferencia de prensa.

Después del anuncio, Fernández mantuvo un encuentro en Casa Rosada con especialistas del área sanitaria pediátrica y educativa para analizar la situación a nivel epidemiológico y pedagógico, y abordar posibles medidas ante la suspensión de la presencialidad de las clases. (Télam)