La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación expresó hoy que el fallecimiento de la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, dejará un "vacío intransmisible" pero también un "legado imborrable" que no se quitará "jamás" de la memoria de los argentinos.

"Su muerte deja un vacío intransmisible, pero deja también un legado imborrable que se vislumbra en sus compañeras las madres, en los y las jóvenes que se inspiran en ellas para participar en proyectos colectivos emancipatorios", indicó la Secretaría en un comunicado difundido hoy, titulado "Hasta siempre, querida Hebe".

La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, que hoy será homenajeada en la histórica Plaza de Mayo, falleció el domingo pasado mientras permanecía internada en el Hospital Italiano de la ciudad de La Plata, luego de agravarse su cuadro de salud debido a enfermedades crónicas.

"Su pensamiento y su obra no se van a borrar jamás de la memoria de los argentinos y las argentinas, un poco paridos y paridas por ella, ahora que, como escribieron sus compañeras al comunicar la tristísima noticia de su muerte, Hebe cambió de casa", señaló el organismo.

A comienzos de 1977, en pleno auge de la dictadura cívico militar, su hijo mayor Jorge Omar fue secuestrado y desaparecido en La Plata, y en diciembre corrió la misma suerte su otro hijo, Raúl.

El 30 de abril de ese mismo año, un grupo de mujeres encabezadas por Azucena Villaflor de Vicenti -entre las que estaba Hebe- se concentraron por primera vez en el centro de la Plaza de Mayo para reclamar la aparición con vida de sus hijos, reclamo que no dejaron de hacer.

"Madres paridas por sus hijos e hijas: la trayectoria de Hebe de Bonafini condensa esa idea, que ella misma acuñó alguna vez para definir el pasaje hacia la lucha política que implica la desaparición y el asesinato de un hijo o hija en manos del terrorismo de Estado", subrayó la Secretaría.

Hebe María Pastor de Bonafini inició su tarea como presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo en 1979 -luego del secuestro y desaparición de Villaflor-, entidad en la que se destacó por la lucha por los derechos humanos, contra la impunidad de los culpables de crímenes de lesa humanidad, junto a la reivindicación de la militancia revolucionaria de los detenidos desaparecidos y asesinados.

"Desde su rol de presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, remarcando siempre sus orígenes en el seno de una familia trabajadora, Hebe fue parida como militante y parió al mismo tiempo una concepción de la lucha por los derechos humanos particular: aquella que enlaza inexorablemente el reclamo de memoria, verdad y justicia con la resistencia al neoliberalismo en todas sus manifestaciones", recordó la Secretaría.

En ese sentido, destacó que la histórica dirigente tuvo un "activismo político" que no sólo se expresaba "en las rondas de los jueves" alrededor de la pirámide de Plaza de Mayo sino también en distintas experiencias de lucha que la vincularon con "otros colectivos y generaciones".

"Quizás los ejemplos más vívidos de esta forma de concebir el mundo de Hebe se vean en las ocasiones en las que en carne propia sufrió la represión policial, al involucrarse en reclamos como las protestas estudiantiles en La Plata contra la reforma de la Ley de Educación Superior en 1996, cuando fue herida en la cabeza", recordó la Secretaría en el comunicado.

En esa línea, también mencionó la presencia de Bonafini "en la Plaza de Mayo durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, que mostraban el agotamiento del modelo neoliberal y dejaron decenas de muertos en todo el país, víctimas de la violencia institucional". (Télam)