(Por Damián Juárez).- La tensa sesión de la Cámara de Diputados del jueves pasado mostró a una oposición que endureció su postura en la previa de que se conozca el próximo martes el veredicto en la causa Vialidad, donde entre los 13 imputados del juicio oral se encuentra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En Diputados, el interbloque de Juntos por el Cambio resolvió tensar su relación con el kirchnerismo luego de que la presidenta del cuerpo, Cecilia Moreau, bloqueara la designación de los representantes legislativos ante el Consejo de la Magistratura.

La respuesta fue no permitir que continúe como titular del cuerpo, lo que hizo fracasar una sesión en la que se iba a votar la creación de nuevas universidades y que terminó con insultos y acusaciones cruzadas entre las distintas bancadas.

El endurecimiento de la actitud de la oposición se produce en la previa de que el próximo martes el Tribunal Oral Federal 2 dé a conocer el veredicto del juicio oral en el que se investiga la concesión de obras viales durante el período de gobierno de Fernández de Kirchner y donde la Vicepresidenta fue acusada de haber liderado una asociación ilícita.

Diferentes fuentes consultadas por Télam reconocieron que durante el viernes, y también durante el fin de semana, hubo y habrá comunicaciones permanentes de la oposición para ver qué postura adoptar una vez que se conozca el veredicto.

Algunos dirigentes aseguran que finalmente habrá dos comunicados para prepararse ante la eventualidad de un veredicto absolutorio o condenatorio para Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, el foco de preocupación de JxC está puesto en eventuales protestas que puedan derivar en violencia en caso de un veredicto que apunte a la culpabilidad de la Vicepresidenta.

El Gobierno porteño, por caso, ya está analizando minuciosamente las movilizaciones anunciadas y el potencial peligro de que deriven en incidentes.

Según interpretan en la oposición, en estas situaciones -como la del Congreso o el veredicto que se avecina- en JxC primó la idea de unificar posturas más allá de las internas, operaciones cruzadas y posicionamientos electorales.

A la hora de las rencillas internas de la coalición opositora, que siguen pese a los temas más trascendentes antes mencionados, trascendió el enojo de Mauricio Macri con el ministro de Salud porteño Fernán Quirós, recientemente lanzado como candidato a la Jefatura de Gobierno.

Macri, cuentan sus allegados, se molestó porque Quirós dejó trascender que había hablado con el exmandatario tras su postulación, con la idea de transmitir que además del respaldo de Larreta contaba con el apoyo de Macri.

Desde el lado del empresario y titular de la fundación FIFA cuentan otra versión: dicen que Quirós lo llamó para contarle su lanzamiento y Macri le contestó diciéndole que su candidato en CABA es su primo Jorge.

Del lado de los radicales, Gerardo Morales y Facundo Manes se mostrarán juntos por primera vez en mucho tiempo en Formosa, para presentar candidatos locales y dar la idea de un radicalismo unido frente a un PRO en el que abundan las divisiones de los potenciales candidatos.

Volviendo al plano legislativo, en la oposición dan por clausurado el año parlamentario, siendo muy difícil que se concrete en este clima la otra reunión prevista para Diputados, que estaba agendada para mediados de diciembre.

(Télam)