La Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH) presentó ante la Justicia un pedido para constituirse en querellante en la causa en la que se investiga el envío de material represivo a Bolivia por parte del gobierno de Mauricio Macri en noviembre de 2019, cuando en ese país se consolidaba el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales.

El pedido fue radicado en el juzgado penal y económico número 9 a cargo del magistrado Javier López Biscayart, que instruye ese expediente.

En los fundamentos de su planteo, la Liga Argentina por los Derechos Humanos alegó el "carácter histórico de su posicionamiento antifascista, antigolpista y, en particular, su compromiso con la defensa del gobierno de Evo Morales y su solidaridad con los perseguidos por la dictadura boliviana" que encabezó Jeanine Áñez.

En su ofrecimiento de prueba, la organización de derechos humanos propuso el testimonio de la exministra Nilda Garré y de la investigadora Estela Callon.

De esta forma, busca sumarse a la causa iniciada tras la denuncia presentada por funcionarios del Gobierno nacional.

Además, la LADH recordó que un total de 21 organizaciones de derechos humanos de América Latina se pronunciaron en contra de la participación del gobierno de Macri en el golpe estado y anticiparon posibles nuevas denuncias en Bolivia y ante organismos internacionales.

Ayer, una veintena de organizaciones de derechos humanos de Latinoamérica repudiaron hoy el envío de material represivo a Bolivia en 2019 durante el golpe de Estado al presidente Evo Morales por parte del gobierno de Macri al presentar un documento conjunto en el exigieron justicia y que ambos países pidan la captura del exmandatario argentino.

Retorno de Evo Morales

“Exigimos que ambos países asuman acciones a la brevedad, pidiendo la captura de Mauricio Macri y de todos los implicados en la planificación y consecución del golpe, para que sean juzgados adecuadamente”, dice el texto firmado por 21 organizaciones de diversos países de Latinoamérica.

En el texto, resaltan que, “por orden del gobierno macrista, más de 40 mil cartuchos de alto calibre, granadas y gases lacrimógenos fueron enviados ocultos en aviones Hércules”.

“Las masacres de Senkata, Sacaba y el Pedregal, en las cuales decenas de compatriotas de la Patria Grande fueron asesinados, así como las represiones sistemáticas contra el pueblo boliviano, se llevaron adelante con el armamento conjunto y coordinado de las derechas de nuestros países, dirigidas por el imperialismo norteamericano”, agrega el documento.

En este sentido, continúa: “Esto demuestra lo que venimos sosteniendo cuando denunciamos a Luis Almagro y la secretaria general de la OEA de ser responsables de planificar, justificar y consolidar el golpe de Estado en Bolivia”.

En el documento conjunto, aseguraron que “un nuevo Plan Cóndor se implementó en nuestra América para desmantelar los gobiernos revolucionarios y progresistas de la región, y reprimir a las mayorías que soñamos y construimos un mundo justo y una América unida”. (Télam)