La Cámara Federal porteña, tribunal que revisa los fallos de primera instancia de los jueces de Comodoro Py, volverá a estar completa después de 15 años cuando el abogado Roberto Boico asuma el cargo en ese cuerpo, al cual accedió por concurso.

Con el pliego del letrado aprobado por el Senado de la Nación en la última semana, el tribunal de apelaciones de causas federales de la Ciudad de Buenos Aires volverá a contar con 6 jueces divididos en dos salas; aunque habrá cambios de nombres en el corto plazo.

Boico se sumará a la sala segunda de la Cámara Federal porteña que ya integran Martín Irurzun y Eduardo Farah; mientras que la sala primera está conformada por los jueces Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia.

Para que el nuevo integrante desembarque en el tribunal de apelaciones aún falta que se publique el decreto de su designación en el Boletín Oficial y que el presidente de ese cuerpo judicial, Irurzun, le tome juramento.

Mientras eso ocurre, Boico deberá dar de baja sus matrículas de abogado y renunciar a los expedientes en los que venía litigando.

El futuro camarista es abogado especializado en derecho penal y constitucional, egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1997.

Conocido mediáticamente como el abogado de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la causa del memorándum de entendimiento con Irán y del senador Oscar Parrlli en varios expedientes, Boico llegará a su nuevo cargo tras haber atravesado un concurso en el que salió segundo.

Durante su paso por el Senado, donde obtuvo aval el jueves pasado, su pliego no recibió ninguna impugnación y, por el contrario, tuvo más de 330 adhesiones, entre las que se destacan la de 4 expresidentes latinoamericanos, un Premio Nobel de la Paz (Adolfo Pérez Esquivel), numerosos organismos de Derechos Humanos y artistas del ámbito local e internacional como León Gieco y el brasileño Francisco Buarque de Hollanda, más conocido como Chico Buarque.

Del listado de avales al que tuvo acceso Télam, surge que su candidatura recibió el apoyo de los exmandatarios Evo Morales (Bolivia), Ernesto Samper (Colombia), José Luis Rodríguez Zapatero (España), Emanuel Zelaya (Honduras) y Rafael Correa (Ecuador).

También acompañaron su candidatura la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; la titular de Madres, Hebe de Bonafini y la de Madres Línea Fundadora, Nora Cortiñas; además del jueces, abogados y dirigentes políticos, sociales y gremiales.

Será la segunda vez que Boico pase por Comodoro Py desde el lugar de juzgador, ya que como abogado estuvo allí innumerables veces.

Boico integró la Cámara Federal de Casación Penal entre 2015 y 2016 como conjuez a partir de un régimen que luego fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia.

La conformación de la Cámara Federal porteña, de todas formas, se verá modificada en el corto plazo dado que ya está iniciado el concurso 461/2020 para designar a los dos magistrados que ocuparán las vocalías de la sala primera que hoy ocupan los jueces Bruglia y Bertuzzi, quienes fueron colocados allí por traslados dispuestos durante el gobierno de Mauricio Macri.

Para ese concurso se habían anotado unos 120 candidatos, pero los que se presentaron al examen fueron apenas la mitad: como Bruglia no se inscribió ya es seguro que el lugar que ocupa en la actualidad le quedará a otro magistrado, mientras que Bertuzzi sí se presentó en busca de permanecer en ese cargo.

Entre los postulantes se encuentran los jueces Sebastián Casanello, Diego Amarante (Penal Económico), Ernesto Kreplak (La Plata), Pablo Yadarola (Penal Económico) y la fiscal de Lomas de Zamora que investiga la causa por espionaje ilegal durante el gobierno de Macri, Cecilia Incardona.

La Cámara Federal porteña estuvo completa –con seis miembros- por última vez en 2006 con los jueces Horacio Vigliani, Gabriel Cavallo y Eduardo Freiler, en la sala primera; e Irurzun, Horacio Cattani y Edurardo Luraschi, en la segunda; según surge de un extenso informe publicado por el portal Infobae el año pasado.

En 2007 comenzaron los cambios y, finalmente, en el gobierno de Cambiemos se vivió una de las etapas de mayor intensidad en cuanto a movimientos: Freiler fue destituido y –en medio de críticas del oficialismo y presiones que ahora investiga la justicia- Farah pidió ser trasladado a otro tribunal y Jorge Ballestero –que había ingresado en 2008- renunció. (Télam)