Diputados del Frente de Todos y de los bloques opositores buscarán avanzar en las próximas horas en la prórroga del protocolo de funcionamiento remoto que allanará el camino para la firma del dictamen sobre el proyecto de impuesto a las Ganancias, que el oficialismo aspira a llevar al recinto la semana próxima.

Ayer, el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, acordó con los jefes de los bloques parlamentarios la renovación del protocolo de funcionamiento de las comisiones y sesiones que regirá hasta el 30 de abril y esta tarde lo terminarán de firmar todas las autoridades de las bancadas.

El protocolo mantendrá las comisiones y sesiones presenciales, pero se permitirá la participación remota de los diputados que se encuentren enfermos o que integran grupos de riesgo, coincidieron voceros del oficialismo y de la oposición consultados por Télam.

Se trata del protocolo que habilita el funcionamiento mixto -presencial y virtual- que la Cámara de Diputados baja suscripto por los bloques parlamentarias en medio de la pandemia del coronavirus, que venció el pasado 12 de febrero.

Fuentes parlamentarias adelantaron a Télam que las conversaciones entre los jefes de bloques del oficialismo y de la oposición, principalmente Juntos por el Cambio, "están encaminadas" y podrían volver a suscribirlo esta tarde para poder avanzar en los dictámenes y sesionar la semana próxima.

La nueva prórroga regiría por 30 días hábiles y le permitiría a la Cámara de Diputados avanzar en el dictamen del proyecto de Ganancias en las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Legislación del Trabajo y debatirlo en el recinto el próximo martes 23 de marzo en una sesión especial.

En esa sesión, el oficialismo buscar a debatir el proyecto impulsado por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que eleva a 150.000 pesos el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias.

El proyecto, que obtendría dictamen el jueves en en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación de de Diputados, modifica el artículo 30 para aumentar la deducción especial a partir del cual se calcula el impuesto, con el fin de que no paguen ese gravamen los trabajadores que cobren hasta 150 mil pesos brutos.

Esta medida -según los cálculos del Gobierno- beneficiará a 1.280.000 personas, del total de dos millones de asalariados registrados que hoy pagan ese tributo. (Télam)