(Por Diana López Gisberts) Los integrantes del Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata inspeccionarán mañana el predio donde funcionó el excentro clandestino de detención conocido como "Pozo de Arana", en las afueras de la capital bonaerense.

En ese lugar fueron hallados los restos calcinados de 15 personas en base a los testimonios aportados por sobrevivientes en las audiencias del proceso oral y público que se sigue en la causa de Arana II.

Los testigos afirmaron que en ese predio "la patota" del condenado represor Miguel Etchecolatz "torturaba, ejecutaba a balazos a los detenidos y luego incineraba los cuerpos en fosas comunes".

Los magistrados llevarán a cabo esta actividad desde las 16 en terrenos donde fueron halladas al menos tres fosas comunes, junto con representantes de las querellas, sobrevivientes y antropólogos forenses.

Cada una de esas fosas medía dos metros de largo por un metro de ancho y 90 centímetros de profundidad, y contenía en su interior fragmentos de neumáticos, partes de proyectiles y restos óseos humanos calcinados.

"Arana fue el primer sitio que se encuentra con estas características de pozos de quema", declaró el pasado 1 de diciembre Juan Carlos Nóbile, arqueólogo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) al testimoniar ante el TOF 1, en el juicio que se sigue desde el pasado 30 de agosto contra Etchecolatz; el exjefe policial Julio Garachico y otros imputados por torturas y crímenes cometidos durante la última dictadura militar.

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Entre las víctimas que padecieron estos crímenes se encuentra el albañil Jorge Julio López, quien desde 2006 permanece desaparecido luego de haber declarado en el primer juicio realizado a Etchecolatz por delitos de lesa humanidad tras la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

Los restos óseos hallados por el EAAF, en el 2008, pertenecían a 15 cuerpos que habrían sido arrojados a esas "fosas de quema" y ardieron entre 12 y 18 horas a una temperatura de entre 600 y 800 grados.

Entre todos esos restos, solo se logró identificar el cuerpo de una persona desaparecida en 1977, y de las restantes solo se sabe que habrían sido asesinadas entre 1975 y 1978.

Este hallazgo confirmó lo que había relatado en 1999 y en el 2006 el albañil y militante peronista Jorge Julio López, sobreviviente de varios centros clandestinos, entre ellos el "Pozo de Arana".

López se encargó de anotar lo que había presenciado durante su cautiverio en un cuaderno y en varias ocasiones relató esas vivencias en sede judicial, donde detalló haber percibido en Arana "el olor de un humo que era como una mezcla de carne con goma de auto".

"Los hechos que se vinculan con la zona de Arana se circunscriben a uno de los aspectos mas brutales que tuvo el plan sistemático de desapariciones forzadas ejecutado por la última dictadura militar. Si bien es muy difícil establecer grados diferenciadores en lo que fue todo ese proceso, lo cierto es que en los juicios se dio cuenta que en los centros clandestinos hubo una funcionalidad inescindible de los que significaba la tortura en esos lugares", expresó a Télam el fiscal Juan Martín Nogueira, a cargo de la acusación en esta causa.

El funcionario judicial remarcó que "en este sentido, Arana fue uno de los lugares más identificados con esa idea, con esa funcionalidad de desaparecer a la persona", destacó que "los testimonios de las víctimas resultaron cruciales para identificar los lugares donde funcionaron otros centros clandestinos en La Plata y otros lugares cercanos.

"La idea de realizar la inspección está orientada a valorar in situ los distintos aspectos declarados durante las audiencias por los testigos y peritos. Se trata de una medida destinada a demostrar el horror padecido por las víctimas en Arana", remarcó Nogueira.

Por su parte, Guadalupe Godoy, abogada de la querella del colectivo "Justicia Ya", precisó que "la inspección ocular permite dimensionar las cosas que se escucharon en las audiencias y dimensionar los los hallazgos del EAAF en base a los testimonios brindados por López sobre el Pozo de Arana".

Los delitos de lesa humanidad cometidos en este centro ya fueron juzgados en el 2012 pero quedaron excluidos otros hechos realizados en otros centros de detención ilegal ubicados también en la localidad de Arana.

Según declararon en otros juicios varios sobrevivientes, entre ellos el propio López, en Arana funcionaron -además de "El Pozo"- al menos otros tres centros de detención: "Cuatrerismo"; el Destacamento de Policía y "La Casona" o "Campo de Arana". (Télam)