La Secretaría de Derechos Humanos, a cargo de Horacio Pietragalla, homenajeó al grupo de militares de la Marina que se sublevaron en apoyo al expresidente Juan Domingo Perón y con el objetivo de resistir cualquier intento de la dictadura militar de Alejandro Agustín Lanusse de impedir el retorno del líder justicialista, que se encontraba en vuelo hacia la Argentina después de haber permanecido 17 años exiliado.

El acto se realizó en el Archivo Nacional de Derechos Humanos, junto a los protagonismos de la sublevación y familiares de los marinos que fueron víctimas del terrorismo de Estado años después, informó la Secretaría a través de un comunicado.

La sublevación de la Armada el 17 de noviembre de 1972 fue llevada adelante por un grupo de oficiales, suboficiales y conscriptos que se rebelaron contra las órdenes y disposiciones represivas en el contexto de la dictadura militar de Lanusse.

Al respecto, recordaron que las acciones iniciadas en la ESMA (Ex Escuela de la Armada) no prosperaron y los marinos fueron encarcelados, juzgados y condenados por un Consejo de Guerra por rebelión, conspiración y omisión por encubrimiento.

Durante el acto, Pietragalla destacó la continuidad del ejemplo que sembraron los marinos: “Eso que sucedió hace mucho tiempo se transforma y continúa ahora. Esa batalla cultural y esa pelea que damos con el poder real. Ayer eran oficiales, hoy son fiscales. Eran almirantes, hoy son jueces”, afirmó.

Por su parte, el teniente de Fragata (RE) Julio Cesar Urien, responsable de la sublevación y presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA), señaló que “la lucha que llevamos adelante lleva más de doscientos años, es una disputa entre dos proyectos: un proyecto de Nación, que incluye a todo el pueblo argentino en el marco de la patria grande, y otro proyecto de dependencia, subordinado a las potencias y a los grandes grupos económicos”.

En mayo de 1973, “fueron liberados” bajo la promulgación de la ley de Amnistía un total de 52 marinos, pero no pudieron volver a las filas.

Posteriormente, en 1974, fueron “expulsados de la fuerza por medio de un decreto firmado por María Estela Martínez”.

“Muchos de ellos se volcaron a la militancia en organizaciones políticas y político-militares, y sufrieron la persecución, la represión y el encarcelamiento durante el terrorismo de Estado”, recordaron.

Los marinos asesinados y/o desaparecidos por el terrorismo de Estado son Carlos Federico Lebrón, Mario Galli y Juan Domingo Tejerina.

Participaron también como oradores del acto el coordinador de la Comisión de Defensa del PJ, Ernesto López; la socióloga Dora Barrancos; y el director nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa de la Nación, Eduardo Jozami.

A modo de cierre, Martín Oteiza Lebrón y Marianela Galli, los hijos de los marinos sublevados, hicieron entrega de documentación histórica referida a los hechos del 17 de noviembre. (Télam)