El diputado del Frente de Todos Carlos Heller calificó hoy “de una perversidad indescriptible” la declaración emitida por Juntos por el Cambio que cuestiona la estrategia sanitaria del Gobierno nacional en el marco de la pandemia de coronavirus y el aumento de casos.

En diálogo con AM 990, Heller dijo que las afirmaciones de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio, reunida ayer, “son graves, de una perversidad indescriptible, llamativas, sobre todo por el momento”, al referirse al aumento de contagios por la segunda ola de la pandemia de la Covid-19.

“Ellos lo que van a intentar está claro, y es capitalizar la sumatoria del malhumor social por la pandemia y las restricciones y le van a echar la culpa al Gobierno, diciendo que fracasó la política sanitaria. Está claro el esquema con el cual nos van a martillar la cabeza”, indicó el legislador del Frente de Todos.

Ayer, desde Juntos por el Cambio, en relación a la pandemia, indicaron que resultaba “particularmente preocupante que frente al fracaso de la estrategia sanitaria del gobierno nacional, la respuesta repetida sea insistir con restricciones excesivas y mal calibradas”.

En otro orden, Heller también cuestionó el comunicado difundido por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, Amcham, en el cual se criticó la política de precios máximos.

“Es de terror, ayer salió Copal (la cámara que representa a las empresa de alimentos) y ahora sale la Amcham. Está claro que el poder económico real no está en las sombras, está en la cancha, actúa, presiona y condiciona”, expresó.

Heller luego enumeró algunas decisiones económicas tomadas por el Gobierno e indicó que “en la renegociación de la deuda con los privados le sacamos 40 mil millones a la deuda y pateamos vencimientos para 2025”.

“Pensá que sería de la Argentina si no se hubiera hecho esta renegociación o si no se lograra renegociar con el FMI, qué proyecto de país podés instalar si no desanudás esto”, se preguntó.

Por último, consideró que el Gobierno de Cambiemos dejó “un país imposible e inviable”.

“Pónganlo a Macri sin haber negociado la deuda con los bonistas, sin haber desarrollado las políticas para contener la fuga de capitales y haber controlado el tipo de cambio”, planteó, y argumentó que "son todas batallas enormes, pero como ninguna termina de resolver el problema pareciera que no tuvieran importancia”. (Télam)