El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, dijo hoy que en el actual punto de la pandemia es necesario "bajar la curva de contagios" y no solo apuntar a que deje de crecer, para lo cual es necesario reducir la circulación de personas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

"Es preciso volver a tierra firme y dejar de estar a 6.000 metros de altura", graficó el gobernador, quien hoy visitó un vacunatorio en Quilmes y luego encabezó una reunión por videoconferencia con 135 intendentes de la provincia.

Kicillof analizó con los intendentes la situación epidemiológica en cada una de los distritos ante el incremento de casos de coronavirus.

En ese encuentro, volvió a plantear que “durante los últimos días, hemos mantenido conversaciones con el Gobierno Nacional y las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires para seguir articulando medidas en el AMBA", según indicaron fuentes del Ejecutivo bonaerense.

“Nuestra vocación sigue siendo la misma de siempre: trabajar en conjunto y acompañar las decisiones que tome el Presidente”.

“Nuestra vocación sigue siendo la misma de siempre: trabajar en conjunto y acompañar las decisiones que tome el Presidente”, agregó el mandatario.

Kicillof coincidió con los intendentes en que se necesita "reducir la cantidad de contagios, lo que requiere disminuir la circulación y, al mismo tiempo, profundizar los cuidados personales y el cumplimiento de los protocolos”.

“Hemos hecho un esfuerzo muy grande para ampliar el sistema sanitario, pero hemos visto en otros lugares del mundo que no hay capacidad de respuesta que alcance cuando el aumento de los casos es exponencial”, subrayó.

Kicillof se refirió a los avances de la campaña de vacunación y agradeció el apoyo de las y los intendentes “porque todo este trabajo en conjunto nos permitió adoptar medidas que le pusieron un techo a los contagios”.

“Ahora tenemos que seguir implementando acciones para bajar la curva mientras seguimos vacunando. Los sacrificios valen la pena porque no nos podemos resignar a un número alto de contagios que después derivan en casos graves”, concluyó.

En el encuentro, el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak brindó un cuadro de situación y señaló que “las medidas tomadas por el Gobierno Nacional y por la provincia han sido efectivas para disminuir el crecimiento de los casos, lo que vuelve a demostrar la eficacia de las restricciones sobre la circulación”.

“Tenemos que trabajar para revertir la situación porque, mientras haya más ingresos que egresos en los hospitales, el sistema sanitario estará en riesgo”, consignó.

En tanto, el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, remarcó que “apoyaremos las medidas que tome el Gobierno Nacional” y reiteró que “necesitamos disminuir la circulación en el AMBA para poder cortar la cadena de contagios”

En el encuentro, el mandatario provincial estuvo acompañado por su jefe de Gabinete, Carlos Bianco; la ministra de Gobierno, Teresa García y la Directora General de Cultura y Educación, Agustina Vila.

Antes, en la actividad que realizó en Quilmes junto a la intendenta Mayra Mendoza, el gobernador destacó la importancia del encuentro que ayer mantuvieron distintos gobernadores con el presidente Alberto Fernández y contó que la ministra de Salud, Carla Vizzotti, les explicó "de manera muy cruda que la situación es muy preocupante".

Kicillof subrayó la necesidad "de recudir la velocidad de contagios, no sólo de aplanar la curva" y remarcó que "30 mil casos de coronavirus todos los días, significa una cantidad muy grande de enfermos graves y fallecidos".

El mandatario analizó que "no nos podemos resignar a la que la gente se contagie", recordó que "ya una parte del sistema de salud de la Capital desbordó" y planteó que así "no hay hospitales que aguanten".

Asimismo, contó que el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, explicó que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires "tiene ocupado el 84% de las camas del sistema de salud público y el 88% del privadas", con lo cual la capacidad "ya está llena" y analizó que "con esos márgenes no se pude brindar atención".

En ese marco, planteó que "CABA tiene el sistema más robusto de la Argentina, con 33 hospitales municipales que antes eran nacionales" y se preguntó: "Si eso está colmado, ¿qué le queda al resto el país?".

"Nosotros en la provincia triplicamos la cantidad de camas, y tenemos un margen. La curva está un poco estabilizada, pero hay que bajarla", manifestó el gobernador e indicó que se debe detener el paso del virus, también, porque "los trabajadores de la salud no dan más".

Luego, expuso que las medidas "oportunas" de restricción que aplicó el presidente Alberto Fernández, "lograron que no se vivan imágenes dantescas como se vieron en el resto del mundo y permitieron reducir la velocidad de aumento".

"Ahora hace falta bajar la curva, lo dijo hasta el propio jefe de Gobierno (porteño), Horacio Rodríguez Larreta", expresó Kicillof y apuntó que desde el Gobierno se busca "coordinar con la Ciudad".

"Hay que bajar la curva, no que deje de crecer; 30 mil contagios son muchísimos muertos. No podemos festejar que paró de subir. Hay que bajarla con menos contactos y menos movilidad porque el virus se contagia persona a persona", indicó.

Posteriormente, aseveró que, "cuando subieron los contagios, el mundo cerró todo un tiempo" y señaló que "no es la receta bonaerense para la pandemia, sino lo que garantiza caída drástica de casos", y consideró que en el actual contexto sanitario, "la libertad la da la vacuna" contra el coronavirus.

(Télam)